Para ganar ese dinero, esperaron siete años
El precio de Circle, la "primera acción de stablecoins", cayó casi un 20% tras anunciarse "Open USD", un nuevo stablecoin respaldado por un consorcio que incluye a Visa, Stripe, Mastercard, Coinbase, BlackRock, Google, IBM y Ripple. Este proyecto, que planea lanzarse a finales de año, plantea redistribuir los ingresos por intereses de sus reservas entre las empresas que lo adopten, atacando directamente el modelo de negocio central de Circle con USDC.
La notencia evoca el fallido proyecto Libra de Facebook en 2019, que reunió a muchas de las mismas empresas con una visión más ambiciosa y disruptiva. Libra fracasó por la presión regulatoria y la desconfianza hacia Facebook. Sin embargo, dejó clara la oportunidad: redefinir el movimiento del dinero en internet.
Siete años después, el panorama ha cambiado. Existe un marco regulatorio más claro en EE.UU. y la infraestructura de cadenas de bloques es más robusta. Open USD presenta una narrativa más modesta y pragmática que Libra, centrada en ser una herramienta de pago empresarial y un estándar abierto, no una "moneda global".
Aunque el nuevo consorcio enfrenta el reto típico de la lentitud y los conflictos de intereses entre muchos actores poderosos, su anuncio ha obligado al mercado a reevaluar a Circle. Ya no se la ve como el único billete a la era de las stablecoins, sino como un emisor fuerte en un campo que se vuelve más competitivo. Su valoración ha perdido el aura de exclusividad, y su dependencia de los ingresos por intereses y de socios como Coinbase queda expuesta. Open USD puede no reemplazar a USDC de inmediato, pero amenaza con capturar nuevos flujos de valor y redistribuir el poder en el ecosistema de pagos digitales.
marsbit07/01 10:46