5.150 millones de dólares: una "venta a precio de ganga" en la que todos ganan
En enero de 2026, Capital One adquirió la fintech Brex por 5.150 millones de dólares, una transacción que sorprendió a muchos. Brex, una startup de tarjetas de pago empresarial fundada por dos jóvenes brasileños, había alcanzado una valoración de 12.300 millones en 2021. Sin embargo, a pesar de un crecimiento del 40-50% y 500 millones en ingresos anuales recurrentes, aceptó ser vendida por un 58% menos que su valor máximo.
La razón principal radica en la desventaja estructural de las fintechs frente a los bancos tradicionales en un entorno de altas tasas de interés. Brex, al carecer de un banco propio, dependía de instituciones externas para su financiación, lo que encarecía su costo de capital y reducía su rentabilidad. Capital One, con 330.000 millones en depósitos baratos, podía operar con mucha mayor eficiencia.
Además, existía una disparidad temporal: los fundadores de Brex, jóvenes y presionados por inversionistas que buscaban liquidez, no podían permitirse esperar años a que mejoraran las condiciones del mercado. Por el contrario, el CEO de Capital One, de 74 años, podía operar con paciencia y capital casi ilimitados.
La adquisición simboliza el fin de la era en que se creía que las fintechs podrían reemplazar a la banca tradicional. En cambio, se consolida un modelo donde los bancos adquieren startups innovadoras una vez estas han validado el mercado, obteniendo tecnología y clientes a un costo relativ bajo. La historia de Brex sirve como una lección sobre el poder de la paciencia y el capital en la industria financiera.
marsbitHace 36 min(s)