Mientras Wall Street sigue debatiendo, el yuan digital ya está 'repartiendo dinero' a los usuarios
El yuan digital de China ha entrado en una nueva fase clave con su actualización a la versión 2.0, introduciendo la capacidad de generar intereses para los usuarios, lo que marca un cambio significativo respecto a su diseño inicial como efectivo digital sin rendimiento. A partir del 1 de enero de 2026, los titulares de carteras digitales de yuanes en categorías I, II y III (con identificación real) pueden recibir intereses sobre sus saldos, con una tasa anual actual del 0.05%, pagadera trimestralmente. Esta medida busca incentivar la adopción al ofrecer un beneficio tangible, similar al de una cuenta de ahorros, pero con la seguridad adicional de estar respaldado por el seguro de depósitos estatal (hasta 500,000 yuanes).
Además, el yuan digital ha transitado de ser clasificado como M0 (efectivo digital) a M1, lo que permite a los bancos comerciales utilizar los fondos depositados (sujetos al coeficiente de reserva legal) para préstamos y productos financieros, generando así un incentivo económico para que los bancos promuevan activamente su uso. Esto contrasta con el modelo inicial de reservas del 100%, que desincentivaba a los bancos al congelar su capital.
La otra gran ventaja es su programabilidad mediante contratos inteligentes (diseñados con Turing restringido para seguridad), que permiten aplicaciones en pagos prepagos, control parental de gastos, subsidios estatales con uso específico y pagos sin conexión (offline). También se expande en pagos transfronterizos, impulsando la internacionalización del yuan, con proyectos como mBridge, donde el 95% de las transacciones (que superan los USD 550 mil millones) se liquidan en yuan digital.
A pesar de su crecimiento (3,480 millones de transacciones acumuladas y 16.7 billones de yuanes en volumen), aún enfrenta el desafío de competir con gigantes de pagos como Alipay y WeChat Pay, que dominan el mercado de pagos minoristas en China. La nueva capacidad de generar intereses y su evolución hacia una infraestructura financiera digital programable podrían ser clave para su adopción masiva.
marsbit01/21 02:23