Igor Runets deberá permanecer en un centro de detención preventiva durante al menos dos meses mientras se lleva a cabo la investigación. Al empresario se le ha imputado la acusación de la parte 4 del artículo 159 del Código Penal de la Federación Rusa — «fraude a una escala particularmente grande, cometido por un grupo organizado». Según la versión de la investigación, se trata del suministro de equipos para minería de criptomonedas, que causó un perjuicio de casi 1 mil millones de rublos al grupo de empresas metalúrgicas y energéticas En+.
Las fuerzas de seguridad exigieron el traslado de Runets a la prisión preventiva, argumentando la magnitud del daño y los temores de que el empresario pudiera ejercer presión sobre los testigos. El tribunal estuvo de acuerdo con los argumentos de la investigación y aprobó la solicitud. Los representantes de BitRiver y los abogados del empresario aún no han comentado la decisión del tribunal. El desarrollo del caso dependerá de los resultados de las peritaciones del equipo y de las declaraciones de los testigos de En+.
En febrero, las fuerzas del orden rusas sospecharon que Igor Runets ocultaba activos que debían destinarse al pago de deudas tributarias. Por la presunta evasión fiscal, el empresario fue detenido y puesto bajo arresto domiciliario.
La mayor empresa minera de criptomonedas de Rusia, BitRiver, se enfrenta a la amenaza de bancarrota y a un cambio de propietario. Las deudas del grupo "Fox", propietario de BitRiver, se estiman en 9,2 millones de dólares. "Fox" no disponía de suficiente dinero ni bienes para liquidar la deuda, lo que fue la base para presentar una solicitud de bancarrota.





