Groq ha completado una ronda de financiación de 350 millones de dólares, valorando la empresa, que pasó de ser una 'startup' de chips de inteligencia artificial a operador de centros de datos, en 3.500 millones de dólares, casi la mitad de los 6.900 millones que valía en septiembre del año pasado, antes de que Nvidia licenciara su tecnología y fichara a su fundador.
El declive de Groq comenzó con el fichaje de Nvidia
Groq se fundó en 2016 con el objetivo de crear su propio hardware para competir con Nvidia en el procesamiento de datos con inteligencia artificial. La situación cambió después de que Nvidia cerrara un acuerdo de licencia para usar las tecnologías de Groq y fichara al CEO Jonathan Ross y a otros altos directivos.
Este tipo de acuerdos, seguidos de cambios en el equipo, se han vuelto habituales en la industria de la inteligencia artificial. Google y Meta han actuado de forma similar, licenciando tecnologías y atrayendo a ingenieros de 'startups' de IA en lugar de adquirir las empresas. Las grandes firmas tecnológicas hacen esto para conseguir talento altamente cualificado sin tener que comprar todo el negocio.
El acuerdo con Nvidia dejó a Groq sin liderazgo, lo que llevó a la empresa a centrarse en los últimos meses en reconstruir su plantilla y redefinir sus objetivos.
La ronda de 350 millones de dólares fue liderada por Disruptive
Según Bloomberg, la ronda de financiación fue liderada por la firma de inversión Disruptive, con sede en Dallas. Un portavoz de Groq también indicó que Nvidia está realizando una inversión en este acuerdo.
Disruptive fue fundada por Alex Davis, quien también es presidente ejecutivo de Groq.
La nueva valoración supone aproximadamente la mitad del pico máximo que alcanzó esta 'startup' de IA. Su valor máximo en septiembre fue de 6.900 millones de dólares, lo que indica una drástica reestructuración para una empresa que hasta hace poco era uno de los principales contendientes en la carrera por crear chips capaces de rivalizar con los de Nvidia.
De vender chips y hardware a alquilar capacidad de cómputo
Groq se ha reorganizado como operador de centros de datos, buscando satisfacer la demanda de capacidad computacional para ejecutar modelos de IA en entornos de producción, un área conocida como inferencia. En junio, la empresa recaudó 650 millones de dólares para financiar esta transformación y revisó su valoración en ese momento, sin revelar cifras concretas.
"La inferencia sin duda se convertirá en la capa de infraestructura de IA más grande e importante", declaró Davis en una entrevista con Bloomberg News, añadiendo que la 'startup' se centrará en "apoyar a los desarrolladores de modelos más importantes".
Parte de la inversión captada en esta ronda está reservada para ampliar la infraestructura de la 'startup'. Groq planea aumentar la capacidad total de sus centros de datos a más de 200 megavatios para el próximo año.
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