Autora: Li Jia
La tendencia de la IA ha entrado en una fase de alta volatilidad, ¿todavía se pueden comprar acciones tecnológicas en el segundo semestre? La respuesta de Goldman Sachs sigue siendo: mantener una perspectiva optimista, pero pasar de 'comprar sectores' a 'seleccionar empresas'.
En su informe más reciente, Goldman Sachs señala que actualmente no hay señales de que el ciclo tecnológico impulsado por la IA esté alcanzando su punto máximo; ni la señal de que la oferta supere la demanda ni la de una desaceleración en la evolución tecnológica se han materializado. Los analistas de Goldman Sachs creen que este ciclo tiene el potencial de convertirse en uno de los ciclos alcistas tecnológicos más grandes y duraderos de la historia. Tras entrar en julio, ha habido ventas para tomar ganancias en las acciones relacionadas, un movimiento que el informe califica como un ajuste saludable tras un rápido aumento de precios, y no como un cambio de tendencia.
En cuanto a la estrategia de selección de acciones, el informe propone tres líneas principales: primero, mantener una visión positiva sobre las acciones de hardware relacionadas con servidores de IA y centros de datos; segundo, en áreas específicas donde la oferta y la demanda ya están ajustadas, prestar más atención a una evaluación precisa del riesgo y la rentabilidad de acciones individuales; tercero, ante una posible disminución de la aversión al riesgo del mercado, centrarse en acciones de software y servicios de TI que estén aprovechando la ola disruptiva de la IA para abrir nuevas oportunidades comerciales, como una configuración defensiva.
El ciclo de la IA aún no ha alcanzado su punto máximo, el ajuste es una corrección saludable
Goldman Sachs mantiene una visión global optimista sobre la cadena de suministro de IA en Asia.
El informe señala que para determinar si un ciclo tecnológico está llegando a su fin, se deben observar principalmente dos señales: primero, que los semiconductores y componentes electrónicos pasen de una situación de escasez a un exceso de oferta; segundo, que la innovación tecnológica se desacelere y la competencia en la industria vuelva a estar impulsada por los precios, en lugar del rendimiento. Actualmente, ninguna de estas dos señales está presente.
Goldman Sachs cree que la inversión en infraestructura de IA aún se encuentra en una fase de expansión, y en el futuro, nuevas aplicaciones como la IA física y la IA perimetral tomarán el relevo de la construcción de servidores y centros de datos de IA, prolongando aún más este ciclo tecnológico. Por lo tanto, la reciente toma de ganancias en las acciones relacionadas debe verse más como un ajuste saludable tras una rápida subida, y no como un cambio fundamental.
Al mismo tiempo, la tensión entre oferta y demanda se está extendiendo desde áreas candentes como el almacenamiento y las comunicaciones ópticas a más segmentos de la industria de semiconductores, ampliando aún más el alcance de la mejora del sector.
Prioridad de inversión para el segundo semestre: pasar de elegir sectores a seleccionar acciones individuales
Tras los fuertes incrementos experimentados por muchos sectores beneficiados por la IA, Goldman Sachs considera que la lógica de inversión en el segundo semestre pasará gradualmente de "acertar con el sector" a "seleccionar la empresa correcta".
El informe señala que las empresas que merecen atención suelen compartir varias características comunes: pueden beneficiarse directamente del aumento de los precios de sus productos; tienen una fuerte capacidad de expansión de la producción para aprovechar las oportunidades de beneficio derivadas de la tensión entre oferta y demanda; el potencial de crecimiento de su negocio de IA aún no se refleja plenamente en su valoración por parte del mercado; o poseen factores catalizadores únicos que el mercado aún no ha valorado adecuadamente.
En otras palabras, tras la revalorización generalizada de las valoraciones, el exceso de rentabilidad en el futuro provendrá más de la competitividad intrínseca de la empresa que de la beta del sector.
Un enfoque defensivo se dirige hacia las aplicaciones de IA, no hacia sectores defensivos tradicionales
Además de mantener la asignación a hardware de IA, Goldman Sachs también propone un nuevo enfoque defensivo.
El informe sostiene que, cuando disminuye la aversión al riesgo del mercado, en lugar de evitar el sector tecnológico, es mejor centrarse en aquellas empresas de software, servicios de TI e internet que están utilizando la IA para crear nuevas oportunidades de negocio. Goldman Sachs señala que la IA generativa está dando lugar a nuevas demandas de servicios empresariales, como consultoría en IA, construcción de infraestructuras de datos y ciberseguridad. Además, la rentabilidad de algunas empresas de software y servicios de TI podría beneficiarse de que las herramientas de IA mejoren la eficiencia del desarrollo y reduzcan costes.
Al mismo tiempo, el temor previo del mercado de que la IA erosionara el valor del contenido se está disipando. Goldman Sachs cree que es más probable que la IA se convierta en una nueva herramienta para mejorar la eficiencia comercial y operativa, en lugar de simplemente sustituir los negocios existentes. Por lo tanto, la lógica de crecimiento de algunas empresas de internet y contenido digital está mejorando.
En general, Goldman Sachs considera que la inversión tecnológica en Asia en el segundo semestre debe seguir centrándose en la temática de la IA, pero con un enfoque de asignación más equilibrado: en el lado ofensivo, seguir girando en torno a la infraestructura de IA y la cadena de suministro de hardware con mejora continua; en el lado defensivo, centrarse en empresas de software y servicios de TI que puedan utilizar la IA para crear nueva demanda y mejorar la eficiencia, equilibrando así el crecimiento y la defensa en un entorno de mercado con mayor volatilidad.






