Autor: Azuma (@azuma_eth)
Tras el cierre del mercado de valores estadounidense del 8 de mayo, la empresa de vuelos espaciales comerciales Rocket Lab (RKLB) presentó unos resultados del primer trimestre de 2026 muy superiores a las expectativas del mercado.
Según los datos del informe financiero, los ingresos de Rocket Lab en el primer trimestre alcanzaron los 200.3 millones de dólares, un aumento interanual del 63.5%, superando la expectativa de 189 millones de dólares. La previsión de ingresos para el segundo trimestre se revisó al alza, situándose entre 225 y 240 millones de dólares, muy por encima de los 205 millones estimados por los analistas. Aunque la pérdida operativa de 56 millones de dólares muestra que la empresa aún se encuentra en modo de 'quemar dinero', el margen bruto ajustado ya ha subido al 43% (frente al 33.4% del mismo período del año anterior), lo que significa que la empresa está mejorando significativamente la economía unitaria mientras amplía su escala; en términos sencillos, está 'quemando dinero' con mayor eficiencia.
Impulsadas por los buenos resultados financieros, las acciones de RKLB subieron casi un 7% en el mercado extrabursátil, con una subida del 240% en el último año.
Con la próxima salida a bolsa de SpaceX, de escala histórica, los vuelos espaciales comerciales se han convertido en otra línea principal de inversión en el mercado de valores estadounidense, y el capital ya está otorgando a 'fabricar cohetes' una imaginación de valoración similar a la de las empresas de Internet. En medio de este boom, más allá de SpaceX, con una valoración que apunta directamente a 1.75 o 2 billones de dólares y una prima evidente en los derechos de suscripción, Rocket Lab, posicionándose como 'la acción pura de vuelos espaciales comerciales más similar a SpaceX', se ha convertido en la opción sustituta para muchos inversores.
¿El 'único sustituto' de SpaceX?
La razón para considerar a Rocket Lab como el 'único sustituto' actual de SpaceX es que está replicando perfectamente el camino de éxito ya validado por SpaceX: primero, utilizar cohetes pequeños para cerrar el ciclo comercial y dominar la tecnología de reutilización; después, emplear cohetes grandes para optimizar costos y capturar el mercado central.
Electron (Electrón): El dominador de la categoría de cohetes pequeños
En el negocio de fabricar cohetes, hay muchos proyectos sobre el papel, pero pocas empresas logran poner un cohete en órbita de manera estable. Actualmente, el 'Electron' de Rocket Lab es el único cohete lanzador pequeño del mundo que logra operaciones comerciales de alta frecuencia y fiabilidad, y también es el segundo cohete con mayor frecuencia de lanzamiento en Estados Unidos, solo por detrás del 'Falcon 9' de SpaceX.
La 'madurez' de Electron no solo se refleja en sus docenas de lanzamientos exitosos y su alta tasa de fiabilidad, sino también en la implementación de su tecnología de recuperación. Rocket Lab ya ha recuperado con éxito en múltiples ocasiones la primera etapa del cohete desde el mar y ha reutilizado motores en lanzamientos posteriores. Este dominio de la ingeniería de la tecnología de 'reutilización' es precisamente el arma letal que ha hecho que SpaceX domine el mercado de vuelos espaciales comerciales.
Neutron (Neutrón): El perseguidor del Falcon 9
Si los cohetes pequeños fueron el billete de entrada de Rocket Lab, entonces el cohete mediano-grande 'Neutron', actualmente en desarrollo, es su motor principal para impactar en una valoración de miles de millones.
Neutron no es simplemente una versión ampliada de Electron; desde su concepción ha tenido un objetivo muy claro: alcanzar al Falcon 9. Falcon 9 sigue siendo actualmente el único cohete mediano-grande reutilizable comercialmente disponible, y SpaceX tiene una posición de monopolio absoluta en este campo.
La aparición de Neutron tiene como principal significado la posibilidad de convertirse en la única segunda opción a nivel mundial capaz de competir con Falcon 9. Aunque su capacidad de carga útil diseñada (aproximadamente 8-15 toneladas) sigue siendo ligeramente inferior a la del Falcon 9, en lógica de ingeniería intenta superar a su predecesor aprovechando la 'ventaja del que llega después'. Gracias a diseños únicos como la cofia HungryHippo y el motor Archimedes, Neutron podría superar en eficiencia al Falcon 9 en la recuperación de cofias y la reutilización de motores.
- Nota de Odaily: HungryHippo es la característica de diseño más destacada de Neutron. A diferencia de SpaceX, que necesita recuperar en el mar los fragmentos de su cofia, valorados en millones de dólares, tras cada lanzamiento, la cofia de Neutron tiene un diseño fijo no separable, unida a la primera etapa del cohete. Al desplegar la segunda etapa del cohete, se abre como 'la boca de un hipopótamo' (HungryHippo), y después de completar la liberación, se cierra y aterriza junto con la primera etapa para su recuperación. Esto significa que la cofia no necesita pasar por una compleja recuperación marítima ni un posterior ensamblaje; puede volver a cargarse directamente después de aterrizar.
Según el progreso de las pruebas divulgado hasta ahora, Rocket Lab está reduciendo rápidamente la brecha generacional con SpaceX en capacidad de lanzamiento mediano-grande.
'Fabricar cohetes' más 'fabricar satélites': Replicando el ecosistema cerrado de SpaceX
Al igual que SpaceX tiene Starlink, Rocket Lab también está construyendo su propio ecosistema impulsado por dos ruedas: 'lanzamiento + fabricación'. El negocio de 'Sistemas Espaciales' de Rocket Lab (que cubre plataformas de satélites, comunicaciones ópticas por láser, paneles solares, etc.) actualmente representa casi el 70% de sus ingresos totales. Esto significa que incluso mientras Neutron aún está en desarrollo, Rocket Lab puede seguir generando ingresos masivamente vendiendo componentes de satélites.
Esta forma de negocio de 'abarcar toda la cadena industrial' es casi exclusiva de Rocket Lab en el mercado público actual, antes de la salida a bolsa de SpaceX.
Una gran diferencia de valoración: reflejo de la realidad y oportunidad de inversión
Actualmente, la valoración de SpaceX en el mercado primario alcanza de 1.75 a 2 billones de dólares, mientras que la capitalización de mercado de Rocket Lab acaba de superar los 450 mil millones de dólares. Esta enorme brecha de valoración refleja objetivamente las diferencias en la posición real de ambas empresas, pero precisamente aquí radica el 'ratio riesgo-beneficio' más atractivo para los inversores.
En el ámbito actual de los vuelos espaciales comerciales globales, la única empresa que realmente logra realizar lanzamientos de alta frecuencia de manera estable, con reutilización y recuperación, gran capacidad de carga y bajo costo es, sin lugar a dudas, SpaceX. La ventaja de costos del Falcon 9 ha alcanzado un nivel desesperante para la gran mayoría de sus competidores, y esta ventaja está formando gradualmente una espiral positiva aterradora: cuanto más barato, más lanzamientos; cuantos más lanzamientos, más datos; cuantos más datos, más rápida la mejora; cuanto más rápida la mejora, más barato... Esta barrera defensiva construida por escala, datos y ritmo hace que innumerables competidores se sientan intimidados.
Pero la oportunidad de Rocket Lab radica en que, por ahora, Neutron parece ser el cohete mediano-grande reutilizable con más posibilidades de seguir los pasos del Falcon 9. 'La única alternativa después de SpaceX'; solo esta etiqueta ya es lo suficientemente atractiva. Una vez que Neutron logre volar con éxito, la lógica de valoración de Rocket Lab cambiará completamente de 'una empresa de cohetes pequeños' a 'la segunda empresa a nivel mundial con capacidad de cohete mediano-grande reutilizable', pudiendo arrebatar a SpaceX una gran cantidad de pedidos comerciales. Por lo tanto, el actual entusiasmo del mercado por Rocket Lab es, en gran medida, una apuesta sobre la probabilidad de éxito de Neutron.
En el año 2026, cuando SpaceX ya ha roto el techo de la valoración de un billón de dólares, Rocket Lab, con una capitalización de mercado de solo alrededor del 2.5% de la de SpaceX, claramente tiene una elasticidad alcista más atractiva.
El mayor riesgo: 'Neutron' aún no ha volado...
Pero aún queda la mayor incógnita: ¿Logrará Neutron despegar a tiempo?
Según la última información divulgada, el primer vuelo de Neutron está programado para finales de 2026, pero echando la vista atrás, ningún nuevo cohete ha despegado sin retrasos. La industria aeroespacial tiene una realidad cruel: cohete en PPT ≠ cohete real.
A lo largo de la historia, muchos cohetes nunca llegaron a volar; muchos otros explotaron en su primer intento; y otros fracasaron en su diseño de control de costos. Neutron aún no ha realizado su primer vuelo. Si el desarrollo de Neutron encuentra obstáculos o su primer vuelo se retrasa, la actual capitalización de mercado se enfrentará a una severa prueba de presión, y será difícil continuar contando la mejor de las historias.








