Ya no solo se habla de APR: Después de hacer staking, ¿quién es realmente el dueño de tu ETH?
En el contexto de la participación en el staking de ETH, más allá de comparar las APRs, la pregunta crucial es: ¿quién controla realmente tus ETH después de delegarlos? El artículo explica la distinción fundamental entre la clave de firma (Signing Key), utilizada por los operadores de nodos para mantener el validador en línea y realizar tareas de consenso, y las credenciales de retiro (Withdrawal Credentials), que otorgan el control último sobre los fondos y permanecen bajo la custodia del usuario.
En un esquema de staking no custodial, como el ejemplificado por imToken, el usuario conserva la propiedad de las credenciales de retiro, mientras que un proveedor de servicios maneja la clave de firma para la operación técnica. Esto significa que el proveedor no puede retirar los fondos, incluso en caso de su desaparición, especialmente con mejoras como EIP-7002 que permiten al usuario forzar la salida.
El artículo contrasta este modelo con el staking líquido (ej. Lido), donde los usuarios reciben un token representativo (stETH) que ofrece liquidez y compatibilidad con DeFi, pero cede el control directo sobre las credenciales de retiro del validador subyacente a un protocolo inteligente.
En conclusión, la elección depende de las prioridades del usuario: el staking líquido es ideal para cantidades pequeñas o necesidad de liquidez, mientras que el staking nativo no custodial ofrece un control de propiedad más directo y sencillo para holdings a largo plazo, siendo la pregunta central: "Not your withdrawal credentials, not your native stake."
marsbitHace 2 días 14:10