Investigadores de Blockstream, una importante empresa desarrolladora de soluciones basadas en Bitcoin, han publicado un borrador de un nuevo esquema de firma digital llamado SHRINCS. Está diseñado para hacer que las transacciones de Bitcoin sean resistentes a los ataques de los ordenadores cuánticos, al tiempo que se mantiene la capacidad de procesamiento de la red.
Esta es la segunda propuesta técnica presentada en los últimos días para proteger a Bitcoin de la amenaza cuántica. El día anterior, la empresa StarkWare desarrolló su propio método para proteger una transacción de Bitcoin de un posible ataque mediante una firma especial.
Un ataque cuántico a una blockchain se reduce a la recuperación de una clave privada a partir de una clave pública. En los sistemas actuales, esto se considera una tarea computacionalmente inviable; sin embargo, los algoritmos cuánticos podrían potencialmente resolverla de manera mucho más eficiente.
En la práctica, esto implica dos escenarios. En el primero, un atacante encuentra direcciones donde la clave pública ya ha sido revelada y obtiene acceso a los fondos calculando la clave privada. En el segundo escenario, intercepta una transacción antes de que sea incluida en un bloque, extrae la clave pública, calcula la clave privada y sustituye la transacción. En este último caso, no solo las carteras antiguas o inactivas, sino también las transferencias habituales están en peligro. El desarrollo de Blockstream se refiere a este segundo escenario.
El nuevo método de protección de Blockstream es una firma especial llamada SHRINCS, que se basa en la función hash SHA-256 —la misma que ya se utiliza en la minería de Bitcoin—: los desarrolladores optaron por una solución que protege Bitcoin mediante mecanismos ya probados y familiares.
Uno de los objetivos clave de SHRINCS ha sido preservar la capacidad de procesamiento de la red. Blockstream estimó que Bitcoin podría procesar alrededor de tres transacciones por segundo utilizando esta variante, en comparación con las aproximadamente siete transacciones que procesa actualmente la red. Señalaron que algunas alternativas reducen este número a 0.36 transacciones por segundo.
La prueba de seguridad de la variante de Blockstream se encuentra actualmente en estado de "espera", y el software correspondiente no ha sido auditado ni está destinado a uso en producción. Aunque en marzo la compañía ya realizó pruebas con tales transacciones en Liquid, una de las mayores redes de segunda capa basadas en Bitcoin, que también es desarrollada por Blockstream.
En el último año, los desarrolladores de Bitcoin han estado debatiendo varios caminos para migrar hacia la criptografía post-cuántica. El trabajo se está llevando a cabo no solo en Bitcoin, sino en todo el mercado cripto en general, y la gravedad de la amenaza queda confirmada por las decenas de millones de dólares destinados a desarrollar medidas para proteger la principal criptomoneda.
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