Gana 400 millones de dólares al año sin escribir una sola línea de código
**Resumen en español (europeo):**
¿Has oído hablar de **Rimini Street**? Su modelo de negocio es extraordinario: **no escribe ni una línea de código**, pero gana más de 400 millones de dólares al año ofreciendo soporte para sistemas antiguos de Oracle y SAP a un coste cercano al 50% menos que el del fabricante original.
Empresas como Welch's, AUTOBACS o Khimji Ramdas pagan a Oracle y SAP elevadas tasas de mantenimiento anual (alrededor del 22% del coste de la licencia), que aumentan cada año. Dejar de pagarlas significa perder parches de seguridad, actualizaciones legales y soporte técnico, algo demasiado arriesgado cuando el coste de migrar a un nuevo sistema puede ascender a cientos de millones.
Aquí es donde entra Rimini Street. Fundada por **Seth Ravin**, la empresa desafió a los gigantes del software en los tribunales durante 15 años, logrando que los tribunales estadounidenses reconocieran que ofrecer **soporte de terceros es una competencia legítima**. Ganó casos contra Oracle y SAP, e incluso obtuvo indemnizaciones.
Su éxito se basa en un servicio más barato, que congela los precios, y en cubrir también el código personalizado de los clientes, con tiempos de respuesta más rápidos. Esto ha permitido a sus clientes ahorros de hasta el 80% en costes de mantenimiento totales. Recientemente, ha replicado el modelo con clientes de VMware tras los cambios de licencia de Broadcom.
Sin embargo, Rimini Street ha construido su propio "nuevo candado". Una vez que un cliente contrata su mantenimiento básico, la empresa le ofrece servicios adicionales como gestión, seguridad ("parches virtuales") o integración de IA (en colaboración con ServiceNow) sobre los sistemas heredados. Esto crea una nueva dependencia, aunque menos fuerte que la original, ya que ciertos sectores regulados aún necesitan parches de código reales.
Mientras tanto, Oracle y SAP están moviendo a los clientes hacia la nube (modelo SaaS), donde el software y el mantenimiento son un paquete inseparable, creando un bloqueo arquitectónico aún más fuerte.
La historia ilustra un ciclo constante: siempre que alguien crea un candado (lock-in), surge alguien para intentar abrirlo. En China, por ejemplo, con proveedores como Yonyou o Kingdee, aún no ha aparecido un "Rimini Street" local. La pregunta es: ¿es cuestión de tiempo o simplemente nadie se ha atrevido?
marsbit08/10 09:41