Jon Atack, desarrollador de Bitcoin Core que vive en El Salvador desde 2022, comentó el 23 de agosto de 2026 en la red social X un caso ocurrido en un restaurante de El Zonte, una zona que las autoridades promovían como escaparate de la economía bitcoin bajo el nombre de Bitcoin Beach. Después de que Atack pagara su comida con bitcoin, el personal le dijo: ese había sido el primer pago de ese tipo en el establecimiento en todo un mes. Casi todos los clientes pagan ahora con tarjeta.
Cuando Atack ofreció una propina en satoshis, la empleada, que llevaba tres años trabajando en la cafetería, no recordaba cómo usar la aplicación para pagos con bitcoin y lo rechazó diciendo: "It's dead" — "Esto ya no funciona".
De la obligatoriedad a la voluntariedad
Esta dinámica está directamente relacionada con el cambio de rumbo del Estado. La ley de 2021, impulsada por el presidente Nayib Bukele y que convirtió a El Salvador en el primer país con bitcoin como moneda de curso legal, obligaba a todos los negocios a aceptar la criptomoneda al mismo nivel que el dólar.
Pero, para obtener un crédito del Fondo Monetario Internacional, el gobierno tuvo que revisar ese principio. Como parte del acuerdo Extended Fund Facility por valor de unos 1.400 millones de dólares, aprobado por el Consejo Ejecutivo del FMI el 26 de febrero de 2025, el parlamento eliminó la obligatoriedad para los negocios de aceptar bitcoin, haciéndolo voluntario. Los impuestos ahora se pagan solo en dólares, y la participación del sector público en actividades relacionadas con bitcoin está limitada. Además, se suspendió el apoyo a la billetera estatal Chivo, que debido a fallos técnicos nunca llegó a calar entre la población.
Qué dice esto sobre la conveniencia del bitcoin
Mientras la aceptación de bitcoin fue obligatoria, cafeterías y restaurantes tenían que tener a punto una aplicación funcional y personal capacitado, incluso si apenas había demanda de ese tipo de pagos. En cuanto se eliminó ese requisito, muchos establecimientos —y sus empleados— volvieron rápidamente al método de pago que no requiere pasos adicionales: la tarjeta. La historia de la aplicación olvidada en El Zonte no muestra que el bitcoin haya dejado de funcionar técnicamente, sino que, ante una elección equitativa, la mayoría de la gente en pagos cotidianos de pequeña cuantía prefiere la opción más familiar y que requiere menos esfuerzo.
Atack subrayó en una publicación adicional que la cafetería sigue aceptando bitcoin y que él mismo paga regularmente con criptomoneda en la región —es decir, la infraestructura no ha desaparecido. Pero su uso depende directamente de si la ley lo exige o de la costumbre, no solo de la existencia de una posibilidad técnica.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista del análisis de datos automatizado, la historia de El Zonte ilustra una paradoja tecnológica: la infraestructura se adelanta al hábito. Ya en 2022, el gobierno de El Salvador actualizó la billetera Chivo, añadiendo la integración de Lightning para pagos casi instantáneos con baja comisión. Técnicamente, la posibilidad de dar propinas rápidas y baratas en satoshis seguía existiendo, pero la habilidad del usuario resultó ser el eslabón más frágil —tres años de trabajo no garantizaron que la empleada recordara la interfaz de la aplicación.
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