Autor original丨 BIS
Fuente丨Centro de Casos Financieros de China Compilación丨Xie Binbin, Qi Zhiping
Con el rápido desarrollo de las finanzas digitales globales, las stablecoins han evolucionado desde ser una herramienta de nicho en el ámbito criptográfico para convertirse en nuevos activos digitales con funciones de pago transfronterizo y reserva de valor, afectando profundamente el panorama monetario internacional. En mayo de 2026, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicó el documento de trabajo N° 170, que analiza sistemáticamente las características del desarrollo, los mecanismos operativos y el impacto de las stablecoins en el sistema monetario internacional, y propone tres escenarios futuros y líneas de regulación. El informe sostiene que, a corto plazo, las stablecoins reforzarán el papel dominante del dólar estadounidense, constituyendo un riesgo para la soberanía monetaria de las economías de mercados emergentes y en desarrollo (EMDEs), mientras que su rumbo a largo plazo dependerá de su modelo de adopción, la respuesta regulatoria y la sinergia con el ecosistema financiero digital.
Mercado de stablecoins: crecimiento exponencial, dominio del dólar
Las stablecoins son tokens de blockchain emitidos por privados, anclados a monedas fiduciarias o activos para mantener la estabilidad de su valor, combinando funciones de pago y reserva de valor. Desde la aparición de la primera stablecoin en 2014, la industria ha experimentado un crecimiento exponencial; en 2026, hay más de 300 stablecoins activas a nivel mundial, con una capitalización total de mercado que supera los 3000 mil millones de dólares.
Desde la perspectiva de la estructura del mercado, las stablecoins muestran características de alta concentración y dominación del dólar. En términos de cantidad, las stablecoins ancladas al dólar representan aproximadamente el 64%; en términos de capitalización de mercado, las stablecoins en dólares alcanzan un 98% del total, siendo USDT y USDC dominantes en el mercado, mientras que las stablecoins ancladas a otras monedas tienen un tamaño extremadamente pequeño. En cuanto a los activos de reserva, las principales stablecoins ancladas a monedas fiduciarias tienen como núcleo de reservas letras del Tesoro estadounidense a corto plazo, acuerdos de recompra inversa y equivalentes de efectivo; algunos emisores presentan transparencia insuficiente y auditorías incompletas, persistiendo riesgos potenciales de canje.
La aplicación actual de las stablecoins se centra principalmente en el ecosistema criptográfico interno, actuando como medio de fijación de precios y liquidación para operaciones con activos criptográficos, y como garantía en protocolos de préstamo y liquidez de finanzas descentralizadas (DeFi). Después de excluir el volumen artificial por operaciones automatizadas como el trading de alta frecuencia y el "wash trading", el volumen real de operaciones es solo del 1% del volumen nominal, y los escenarios minoristas (operaciones individuales por debajo de 250 dólares) representan menos del 0.9%, mientras que escenarios de la economía real como las remesas transfronterizas y los pagos minoristas siguen en fase piloto temprana. Sin embargo, en mercados emergentes con alta inflación y alta volatilidad cambiaria, el flujo transfronterizo de stablecoins sigue aumentando, convirtiéndose en un canal implícito para evadir la depreciación monetaria y sortear controles de capital.
Mecanismo operativo: Nuevo vehículo para los dólares offshore
La operación de las stablecoins adopta el modelo "circulación en cadena (on-chain) + reservas fuera de cadena (off-chain)": el emisor recibe moneda fiduciaria en una proporción de 1:1 y acuña los tokens correspondientes, los usuarios los mantienen en carteras digitales y realizan transferencias globales 24/7 a través de cadenas públicas, y los activos de reserva se utilizan para el canje y mantener el tipo de cambio anclado. Este modelo combina características de los billetes de banco privados del siglo XIX, del mercado de eurodólares y de los fondos del mercado monetario (MMF), y es esencialmente un crédito privado en cadena de dólares offshore que extiende la liquidez del dólar a través de la innovación financiera.
A diferencia del mercado tradicional de eurodólares, las stablecoins carecen de la flexibilidad del crédito bancario y del apoyo de liquidez de los bancos centrales; su estabilidad depende completamente de la calidad de los activos de reserva y de los mecanismos de arbitraje del mercado. El colapso de TerraUSD en 2022 y la desviación temporal de USDC en 2023 demuestran que las stablecoins sin reservas suficientes y de alta liquidez son extremadamente propensas a perder su anclaje bajo presión. La regulación global ha formado consenso actualmente: enfocarse en regular las stablecoins colateralizadas con moneda fiduciaria y rechazar las stablecoins algorítmicas.
Desde la perspectiva de la transmisión de riesgos, la concentración de las reservas de las stablecoins en letras del Tesoro estadounidense a corto plazo ha formado una cadena de transmisión de "demanda global → emisión de stablecoins → aumento de tenencias de bonos del Tesoro estadounidense", afectando directamente los rendimientos de estos bonos y la eficiencia de la transmisión de la política monetaria de la Reserva Federal.
Impacto global: Acentuación de la jerarquización monetaria y desafío a la autonomía monetaria de los mercados emergentes
El informe, basándose en el marco de funciones monetarias internacionales de Cohen-Kenen, evalúa sistemáticamente el impacto de las stablecoins en el sistema monetario internacional desde las tres funciones principales (unidad de cuenta, medio de intercambio, reserva de valor) y los dos sectores (privado y oficial). Las conclusiones muestran que el impacto de las stablecoins en las funciones de reserva de valor y medio de intercambio del sector privado es más directo, mientras que su impacto en la función de unidad de cuenta y en las funciones del sector oficial es limitado, aunque restringen implícitamente la autonomía de la política monetaria.
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1. Reserva de valor: Canal central de la dolarización digital En mercados emergentes con alta inflación, las stablecoins en dólares, que no requieren cuentas en moneda extranjera y pueden mantenerse de forma transfronteriza y anónima, se han convertido en la opción preferida de los residentes para protegerse, formando una "dolarización invisible". La entrada de stablecoins está altamente correlacionada con la depreciación de la moneda local y la ampliación de los diferenciales cambiarios, desplazando los depósitos en moneda local y debilitando la capacidad de regulación del banco central.
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2. Medio de intercambio: Mejora de la eficiencia en los pagos transfronterizos Las stablecoins ofrecen ventajas como liquidación en tiempo real, sin restricciones de horario comercial y bajas comisiones, penetrando rápidamente en escenarios como remesas transfronterizas y comercio electrónico. Su desarrollo reduce aún más la fricción en el uso del dólar, ampliando su participación en los pagos transfronterizos minoristas y las transacciones de comercio electrónico.
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3. Unidad de cuenta: Impacto limitado, inercia comercial difícil de romper La fijación de precios en el comercio y la contratación tienen una fuerte dependencia de la trayectoria; las stablecoins aún no han cambiado el patrón global de denominación del comercio en dólares y euros, y solo se utilizan de forma esporádica en algunos escenarios minoristas de economías con alta inflación, sin haber formado una sustitución sistémica.
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4. Sector oficial: Restricción indirecta, no sustitución directa Los bancos centrales de diversos países aún no han incorporado stablecoins a sus reservas de divisas ni a sus herramientas de intervención cambiaria; las funciones oficiales de fijación de precios e intervención no han sufrido un impacto directo. Sin embargo, el uso generalizado de stablecoins por parte del sector privado puede hacer ineficaces los controles de capital y obstaculizar la transmisión de la política monetaria, exacerbando el "trilema imposible": el grado de apertura financiera aumenta pasivamente, y el conflicto entre la estabilidad del tipo de cambio y la autonomía de la política monetaria se intensifica.
Tres escenarios futuros: Desde la penetración limitada hasta el cambio sistémico
Basándose en la escala de adopción, el entorno regulatorio y el impacto transfronterizo, el informe construye tres escenarios futuros mutuamente excluyentes pero que pueden coexistir, cubriendo las posibles trayectorias de las stablecoins desde un impacto marginal hasta la remodelación del sistema.
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Escenario 1: Adopción de nicho (escenario base) Las stablecoins siguen limitadas principalmente al ecosistema criptográfico interno, con una penetración limitada en la economía real. Se observa tenencia localizada en países con alta inflación, pero los pagos minoristas y la liquidación comercial siguen dominados por la moneda local. La regulación se centra en el lavado de dinero y la protección al consumidor; la escala del desbordamiento de los flujos de capital es pequeña; la soberanía monetaria y la estabilidad financiera de los mercados emergentes son básicamente controlables, y los bancos centrales conservan una autonomía política completa. Este escenario se ajusta relativamente bien a las características actuales del mercado y es la dirección más probable a corto plazo.
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Escenario 2: Dolarización digital (escenario de alto riesgo) Las stablecoins en dólares se convierten en el estándar de facto para los pagos transfronterizos minoristas y la fijación de precios domésticos en los mercados emergentes, los bancos ofrecen servicios relacionados y la dolarización de los depósitos se acelera. Las políticas de la moneda local se vuelven ineficaces, los controles de capital son inoperantes, el ahorro interno fluye a través de stablecoins hacia los bonos del Tesoro estadounidense y el mercado crediticio local se contrae. El efecto de transmisión del tipo de cambio se intensifica, el riesgo de corridas (bank run) sobre las stablecoins impacta directamente la estabilidad financiera de los mercados emergentes, formando una dependencia digital del dólar irreversible. Este escenario representa un riesgo extremo que los mercados emergentes deben prevenir con atención, ya que su impacto sobre la soberanía monetaria supera con creces la dolarización tradicional.
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Escenario 3: Integración de stablecoins de moneda local (escenario ideal) Los mercados emergentes, a través de la autorización regulatoria, permiten que instituciones autorizadas emitan stablecoins ancladas a su moneda local, interconectadas con los sistemas nacionales de pagos rápidos y con la moneda digital del banco central (CBDC). Los activos de reserva se limitan a bonos del gobierno en moneda local y depósitos del banco central, logrando un equilibrio entre eficiencia tecnológica y autonomía política. Las stablecoins se utilizan para pagos gubernamentales, liquidación de comercio electrónico y compensación de valores, mejorando tanto la eficiencia de los pagos y los niveles de inclusión financiera, como evitando los riesgos de sustitución por moneda extranjera. Sin embargo, este escenario requiere capacidades regulatorias sólidas, infraestructura financiera adecuada y estabilidad macroeconómica, condiciones que muchos mercados emergentes de bajos ingresos aún no poseen.
Desafíos regulatorios e implicaciones políticas: La coordinación global es clave
La naturaleza transfronteriza de las stablecoins determina que la regulación de un solo país sea difícil de implementar con eficacia; el informe propone cuatro direcciones políticas centrales:
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1. Unificar los estándares regulatorios globales: Implementar las recomendaciones de regulación de stablecoins del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), clarificando los requisitos de reserva, las reglas de divulgación y los mecanismos de canje, para evitar el arbitraje regulatorio.
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2. Fortalecer la colaboración transfronteriza: Establecer mecanismos de intercambio de información regulatoria y manejo de riesgos entre países emisores y usuarios, para enfrentar las corridas transfronterizas y los choques de flujos de capital.
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3. Mejorar las defensas locales: Los mercados emergentes deben mejorar la estabilidad macroeconómica, optimizar los sistemas de pago locales y avanzar en la construcción de CBDC, para contrarrestar el atractivo de las stablecoins en moneda extranjera.
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4. Prevenir y controlar actividades ilícitas: Utilizar tecnología de trazabilidad blockchain para combatir actividades de abuso como el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, equilibrando innovación y riesgo.
En resumen, las stablecoins no son simplemente una innovación financiera, sino una fuerza estructural que remodela la jerarquía monetaria internacional. A corto plazo, podrían reforzar la hegemonía del dólar y acentuar la subordinación financiera de los mercados emergentes; a largo plazo, su curso dependerá de la coordinación regulatoria global, la innovación en herramientas digitales de moneda local y las trayectorias de adopción del mercado. Para los mercados emergentes, las stablecoins son una espada de doble filo que presenta tanto oportunidades como riesgos: pueden mejorar la eficiencia de los pagos y promover la inclusión financiera, pero también pueden desencadenar una dolarización digital que erosione la soberanía monetaria.
El futuro sistema monetario global entrará en una nueva etapa de coexistencia entre monedas digitales públicas (CBDC) y monedas digitales privadas (stablecoins), y de competencia entre moneda fiduciaria y dólar digital. Solo a través de políticas macroeconómicas sólidas, marcos regulatorios completos y coordinación internacional, podremos abrazar los beneficios de la tecnología mientras protegemos los fundamentos de la seguridad financiera y la soberanía monetaria, evitando caer en una nueva forma de subordinación financiera digital.
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