OpenAI ha presentado una versión separada de ChatGPT para usuarios menores de 18 años. El producto incluye configuraciones de seguridad mejoradas y herramientas educativas; la empresa espera reducir los riesgos para los menores y, al mismo tiempo, abordar el problema del plagio en las escuelas.
La principal novedad es el "Modo de aprendizaje". En lugar de dar una respuesta completa, el sistema plantea preguntas orientadoras y ofrece apoyo paso a paso, animando al adolescente a comprender el tema por sí mismo. Si el algoritmo detecta que el usuario intenta obtener una solución ya hecha para una tarea escolar, el chatbot muestra un recordatorio correspondiente y sugiere cambiar al formato de aprendizaje. Los padres podrán activar este modo por defecto en la cuenta del menor. Dentro de este modo también se incluirán pruebas de autoevaluación y visualización del progreso del aprendizaje.
Control parental y protección contra contenido peligroso
La versión para adolescentes incluye por defecto filtros contra materiales dañinos e inapropiados. Los padres tienen acceso a un conjunto separado de herramientas, entre las que se encuentran notificaciones sobre situaciones potencialmente peligrosas, una función de "tiempo de silencio" que limita el acceso al chatbot en horas específicas, y la gestión de la configuración de seguridad de la cuenta del menor.
OpenAI también anunció por separado una asociación con CodeAI, que tiene como objetivo ayudar a los adolescentes a comprender mejor los principios del funcionamiento de la inteligencia artificial, aprender a usarla correctamente y mantener una actitud crítica hacia las respuestas que reciban de ella. Anteriormente, la compañía ya había lanzado una versión de ChatGPT para profesores, orientada a integrar la IA en el proceso educativo.
Este nuevo producto se lanza en medio de una serie de demandas judiciales contra los desarrolladores de chatbots: los demandantes vinculan la falta de medidas de protección suficientes con suicidios de adolescentes y otros casos de deterioro de la salud mental de usuarios menores de edad. ChatGPT apareció a finales de 2022 y en solo unos años ha alcanzado los 900 millones de usuarios semanales, mucho antes de que la empresa desarrollara mecanismos específicos de protección para el público adolescente.
Por ahora, sigue abierta la cuestión de cuán resistentes resultarán las nuevas restricciones, ya que los adolescentes tradicionalmente han demostrado inventiva para evadir el control parental en distintas plataformas.
OpenAI apuesta por combinar barreras técnicas con la participación de los padres en el control del uso de la IA por parte de los niños.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista del análisis automático de datos, el lanzamiento de ChatGPT para adolescentes es una continuación lógica de la estrategia más amplia de OpenAI para afianzarse en el ámbito educativo: la empresa ya había abierto el acceso gratuito a ChatGPT Plus para profesores escolares, momento en el que el número de usuarios semanales de la plataforma se estimaba en 800 millones; actualmente, esta cifra ha aumentado a 900 millones. Esta secuencia de pasos (primero profesores, luego estudiantes) recuerda la construcción de un ecosistema completo en torno a la escuela, y no una reacción puntual a demandas judiciales.
Merece especial atención la bifurcación técnica: el sistema debe ser capaz de reconocer un intento de plagio y, al mismo tiempo, no interferir con una consulta educativa legítima. En la práctica, la precisión de dicha clasificación rara vez es del cien por cien. La historia muestra que el control parental en otras plataformas se ha eludido regularmente cambiando de cuentas o dispositivos; solo el uso masivo del producto demostrará si el "Modo de aprendizaje" será una excepción.
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