Redacción: Dong Jing, Wallstreetcn
La presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, emitió una clara señal "halcón", indicando que una sola subida de tasas difícilmente sería suficiente para controlar la inflación de manera efectiva, y que lograr el objetivo del 2% podría requerir varias rondas de medidas de aumento.
Hammack declaró el lunes (10 de agosto) en una entrevista con Yahoo Finance que "un único aumento de 25 puntos básicos podría tener un impacto mínimo en la economía", por lo que el número de subidas necesarias "podría ser más de una". También expresó que no deseaba predecir el número específico final de aumentos. Además, Hammack señaló que los niveles actuales de tasas de interés no representan una "restricción sustancial" para la economía, y que no cree que la inflación baje por sí sola hasta el nivel objetivo. Hammack es miembro votante del FOMC este año.
Estas declaraciones refuerzan aún más las expectativas del mercado sobre una trayectoria de política monetaria "halcón" por parte de la Fed. Hammack fue una de los tres funcionarios disidentes en la última reunión de política de la Fed, habiendo votado junto con otros dos a favor de un aumento de tasas, en contra de la decisión de mantenerlas sin cambios.
Detrás del recuento de votos disidentes: La postura "halcón" de Hammack
El voto disidente de Hammack en la última reunión de política de la Fed ya había delineado claramente su tendencia política. Tras la reunión, advirtió en una declaración que cuanto más tiempo persista la alta inflación, más difícil será llevarla de vuelta al nivel objetivo.
Esta entrevista es su primera explicación pública detallada sobre su postura de política monetaria después de su voto disidente. Sus declaraciones indican que sus preocupaciones sobre la postura política actual no se han disipado con la decisión de mantener las tasas sin cambios.
Hammack afirmó claramente que los niveles actuales de tasas aún no imponen una "restricción sustancial" a la actividad económica. Este juicio implica que, en su opinión, el grado actual de restricción de la política monetaria sigue siendo insuficiente para contener eficazmente las presiones inflacionarias.
También enfatizó que la inflación no volverá automáticamente al objetivo del 2%, lo que respalda aún más la lógica de su defensa de una acción de aumento de tasas más agresiva: si las fuerzas del mercado por sí solas no pueden enfriar la inflación, las herramientas de política deben asumir un papel más importante.
Cuando se le preguntó sobre la magnitud de los aumentos, Hammack dio una respuesta direccional más que determinante. Dijo que el número necesario de subidas "podría ser más de una", pero dejó claro que "no desea predecir una cifra concreta".






