1/ Durante el mes pasado, el mercado se ha deleitado negociando expectativas, por un lado, especulando con una reflación por la interrupción de las cadenas de suministro globales, y por otro, negociando expectativas de subidas de tasas, ya sea en el plano fáctico o en las expectativas de Warsh. Ambos factores, como el hielo y el fuego, han causado volatilidad en las materias primas y en la mayoría de los activos de renta variable, pero en realidad, la tecnología, que se ve afectada por ambos choques simultáneamente, sigue beneficiándose de la concentración de liquidez a corto plazo.
2/ En el plano fáctico, como analizamos previamente en la situación del Estrecho de Ormuz, los males persistentes del balance de Estados Unidos han superado el ámbito que puede resolver un solo presidente de la Fed. Todas las hipótesis de Warsh solo podrían materializarse cuando la IA transforme las relaciones de producción social. Hasta que llegue ese día, la mayoría de los países no líderes en IA (prácticamente todos excepto China y EE.UU.) caerán primero en una descomposición de sus políticas fiscales y monetarias. Para entonces, quién sea el presidente de la Fed ya no será realmente importante.
3/ Desde la perspectiva de negociación, los activos cripto no muestran posibilidades tangibles en ninguna de las narrativas anteriores. También observamos que la media móvil de 200 días sigue presionando firmemente la trayectoria de precios de los activos. Que "todo menos la IA" se extienda a "todo menos las minas" difícilmente cambiará este panorama. En esta etapa del silicio y el carbono, no hay un escenario para las criptomonedas, pero seguramente lo habrá en el futuro, tengan la seguridad.
Resumen y comentarios sobre la situación general del mercado y su tendencia
El mercado cripto, más allá del Hype, no tiene mucho que comentar. La baja actividad de volumen y la falta de innovación son temas ya muy trillados, y la presión técnica también es muy evidente. De hecho, los activos cripto podrían ser un buen instrumento para cubrirse contra el riesgo de liquidez global. En este momento, es difícil conectar la mayoría de los focos de atención del mercado directamente con las criptomonedas, y la inflación/estanflación causada por los daños en la cadena de suministro tiene objetivos de inversión más claros y con mayor capacidad para absorber grandes capitales, como el oro y otros metales, el petróleo/química y los alimentos. En términos de posiciones, Bitcoin también necesita más tiempo para sedimentar y liquidar posiciones. La gestación de esta variable es crucial y prevemos que este reajuste continuará al menos hasta el cuarto trimestre de 2026.
De cara al futuro, creemos que tres eventos se convertirán sucesivamente en los principales impulsores de la volatilidad del mercado:
1. A corto plazo, el mercado centrará su atención en si Warsh repetirá los pasos en falso de Besant o Musk, transformando su postura en el próximo "Plan 333".
2. La gravedad sustancial de los daños en gran parte de las cadenas de suministro globales y el tiempo necesario para su futura reparación están claramente subestimados por el mercado. A medio plazo, el mercado finalmente reconocerá que la escasez localizada de recursos y la fluctuación de precios superarán con creces las expectativas iniciales, como ocurrió durante la pandemia.
3. Países representativos como el Reino Unido y Japón, que no se benefician de la IA y son los primeros en caer ante la inflación, experimentarán graves crisis en sus políticas fiscales y monetarias. Deberíamos rezar para que la sustitución por la IA no sea demasiado rápida, de lo contrario, los sistemas crediticios existentes y los sistemas de bienestar fiscal de los estados colapsarían rápidamente.
Un día, el mercado podría comprender que el estallido de la burbuja de la IA podría desencadenar una crisis crediticia contagiosa en algunos estados soberanos, y la respuesta monetaria y fiscal de entonces podría ser el encendedor definitivo para el próximo gran rally alcista de Bitcoin.






