Analistas identifican el riesgo de los depósitos tokenizados para la accesibilidad del crédito
Los bancos estadounidenses están explorando los depósitos tokenizados como alternativa a las stablecoins, pero su adopción generalizada podría alterar la estructura de financiación bancaria y reducir la capacidad de las entidades crediticias para transformar obligaciones a corto plazo en préstamos a largo plazo, según un análisis del Banco de la Reserva Federal de Dallas. Los autores señalan que la tokenización podría aumentar la sensibilidad de los depósitos a los tipos de interés, elevar las salidas de fondos y obligar a los bancos a mantener más activos líquidos. A diferencia de las stablecoins, estos depósitos tokenizados operan dentro del sistema bancario existente y pueden generar intereses, aunque actualmente son menos convenientes para transferencias entre bancos. Para su expansión, se están considerando modelos basados en consorcios.
La tokenización podría cambiar significativamente la concesión de créditos. Los depósitos tradicionales, relativamente estables, financian préstamos a largo plazo, pero la transferencia instantánea de depósitos tokenizados facilitaría que los clientes cambien de banco en busca de mayor rentabilidad. El desarrollo de IA agentales y contratos inteligentes podría automatizar estos movimientos. El análisis estima que un acortamiento del 10% en la vida media de los depósitos podría reducir el potencial de transformación de plazos en unos 580.000 millones de dólares, y un aumento del 10% en la sensibilidad a los tipos podría disminuir la disposición de los bancos a asumir riesgo de interés en unos 700.000 millones. Para mantener el volumen crediticio, los bancos podrían depender más de la deuda a plazo, lo que encarecería los préstamos.
Además, los depósitos tokenizados podrían forzar a los bancos a aumentar sus reservas de activos líquidos de alta calidad, como bonos gubernamentales, debido a la mayor volatilidad y dificultad para predecir salidas de fondos. La experiencia de Brasil con su sistema de pagos instantáneos Pix, lanzado en 2020, muestra que un uso intensivo aumentó la demanda de activos líquidos y redujo la intermediación crediticia, llevando a los bancos a otorgar más préstamos de alto riesgo para mejorar la rentabilidad. Los autores subrayan que los depósitos tokenizados en EE.UU. aún están en fase incipiente, pero su evolución, junto con las stablecoins y los valores tokenizados, podría transformar profundamente el sistema de pagos y la operativa bancaria, requiriendo que los reguladores evalúen su impacto en la política monetaria y la estabilidad financiera.
cryptonews.ruHace 10 min(s)