El Bitcoin cerró la semana por encima de los 77.700 dólares, sumando 15.000 dólares, lo que supone el mayor crecimiento semanal en términos de dólares en toda la historia del activo. En siete días, la moneda se ha revalorizado un 23,8%.

El impulso para el rally fue el anuncio del Departamento del Tesoro de EE.UU. sobre la ampliación del programa de recompra la semana pasada. La noticia cambió el estado de ánimo de los inversores de la apatía a la FOMO (miedo a perderse algo). El Índice de Miedo y Codicia en criptomonedas subió hasta 78 puntos, lo que está cerca de la zona de "codicia extrema" y es el valor más alto desde diciembre de 2024.
La mejora del sentimiento también se reflejó en los flujos hacia los fondos cotizados (ETF). En la semana de operaciones que finalizó el 21 de agosto, los ETF de Bitcoin al contado registraron una entrada neta de capital de 1.900 millones de dólares, según datos de SoSoValue, la cifra más alta desde el pico del anterior ciclo alcista en octubre de 2025.
Matt Cole, presidente y director ejecutivo de Strive, cree que la dinámica del Bitcoin frente al dólar y el oro indica que el próximo ciclo será "el más fuerte de toda la historia del activo".
Carrera por la escasez
"La creciente demanda de activos escasos en un mundo donde la IA está creando abundancia está generando un potente viento estructural a favor de dichos activos", escribió Cole, añadiendo que este factor canalizará más capital hacia el oro, la plata y el Bitcoin.
El precio del Bitcoin frente al oro subió a 16,73 onzas por moneda, el nivel más alto desde mayo, según cálculos de Longtermtrends.

"Lo particular de esta semana es que el Bitcoin rompió niveles tanto frente al dólar como frente al oro simultáneamente. La ruptura ha sido explosiva", señaló Cole. Añadió que la dinámica relativa dentro de este par determinará hacia dónde irá el capital y la liquidez adicionales: si el Bitcoin se mantiene como el activo más rápido, atraerá una parte desproporcionadamente grande de los fondos.
El director de Strive admitió que los factores estructurales le hacen estar más optimista sobre el Bitcoin que nunca. No obstante, no descartó una corrección a corto plazo, pero espera que los compradores sean agresivos comprando las caídas de precio.
El rally podría continuar
Es probable que el impulso alcista se mantenga en el corto plazo. El crecimiento podría continuar a corto plazo gracias al renovado flujo hacia los ETF y a la mejora de la macro liquidez. Un posible avance del proyecto de ley CLARITY Act en septiembre podría fortalecer la confianza de los inversores institucionales, aunque una consolidación a medio plazo antes de la siguiente fase de crecimiento parece probable.
Es importante entender qué hay detrás de un crecimiento de tal magnitud. Un impulso tan abrupto suele explicarse por una combinación de cierre de posiciones cortas, demanda al contado y posicionamiento en derivados, más que por un solo catalizador. Lo principal es no fijarse solo en la cifra del titular, sino en si el movimiento es respaldado por volúmenes al contado y entradas en ETF, o si se ve amplificado por el uso de apalancamiento.
Un rally impulsado por la demanda al contado proporciona una base estructural más sólida para la siguiente fase de crecimiento, mientras que los movimientos construidos con apalancamiento hacen que el mercado sea vulnerable a un giro brusco.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista del análisis de datos automatizado, conviene prestar atención no tanto a la magnitud del crecimiento, sino a su velocidad. El mercado ya pasó por una situación simétrica: a principios de febrero, el Bitcoin perdió más de 10.000 dólares en un solo día, y las liquidaciones forzosas de posiciones largas apalancadas alcanzaron los 2.100 millones de dólares, de un total de 2.600 millones de dólares liquidados ese día. Los movimientos bruscos, tanto al alza como a la baja, en las criptomonedas a menudo se alimentan del mismo combustible: los derivados. Por lo tanto, la proporción de posiciones apalancadas en el rally actual merece tanta atención como los flujos hacia los ETF al contado.
La relación macroeconómica también es ambigua: un programa de recompra de bonos reduce los rendimientos de los bonos del Tesoro, pero esta política suele señalar problemas más amplios en el sistema de deuda pública, no solo un exceso de liquidez para activos de riesgo. El oro y la plata llevan meses subiendo junto con el Bitcoin; la cuestión es qué pasará con la correlación si los rendimientos viran en la dirección contraria.






