Hungría revoca draconianas regulaciones para evitar contradicciones con la directiva marco paneuropea "Mercados de Criptoactivos" (MiCA), renunciando a requisitos nacionales y eliminando los tipos penales relacionados con el uso ilegal de criptomonedas.
El parlamento húngaro aprobó recientemente la Ley No. XXXVIII de 2026 "Sobre la Derogación de Determinadas Disposiciones Legislativas Relativas a los Servicios de Conversión de Criptoactivos", la cual anuló los procedimientos de verificación que cualquier exchange europeo debía completar para operar legalmente en territorio húngaro.
Según András Gaál, abogado de la firma Schonherr, bajo las antiguas reglas, la conversión de criptoactivos sin verificación previa se consideraba una transacción de criptomoneda no autorizada, un delito tipificado conforme a la Ley C de 2012 "Sobre el Código Penal".
La derogación, votada el 31 de julio y efectiva desde el 7 de agosto, era única en Hungría y establecía dos tipos penales por el uso no autorizado de criptoactivos:
El primero, "Abuso de criptoactivos", establecía que "una persona que intercambie criptoactivos por un valor significativo por efectivo u otros criptoactivos utilizando un servicio de intercambio de criptoactivos no autorizado, será culpable de un delito y podrá ser castigada con pena de prisión de hasta dos años, a menos que se demuestre la comisión de un delito más grave", aunque la pena se incrementaba hasta 5 años si el delito se cometía "por una cantidad especialmente significativa".
El segundo delito derogado era "Prestación no autorizada de servicios de intercambio de criptoactivos", que estipulaba que "una persona que realice actividades de intercambio de criptoactivos por un valor significativo, violando la obligación de verificación prevista en la Ley del Mercado de Criptoactivos, será culpable de un delito penal y podrá ser castigada con pena de prisión de hasta tres años", pudiendo incrementarse la pena hasta ocho años bajo ciertas circunstancias.
Katalin Horváth, socia de CMS Budapest, destacó que esta Ley era incompatible con el mercado interno de la UE y duplicaba las disposiciones de MiCA, las cuales garantizan a los usuarios el acceso a proveedores fiables de servicios de criptomonedas y entraron plenamente en vigor el 1 de julio.
"Las entidades de pago, proveedores de servicios de criptoactivos e intermediarios que realizan conversiones bajo el ámbito de aplicación de la Ley, dirigida a validadores autorizados, deben ahora cesar esos procesos", concluyó.







