El mercado de Bitcoin se encogió de hombros, pero la conversación sobre las computadoras cuánticas y Bitcoin volvió a aparecer en los feeds esta semana. Es una vieja preocupación que sigue surgiendo: ¿podrían las máquinas futuras romper la criptografía que protege las billeteras?
Según informes de CoinShares y comentarios de voces antiguas de Bitcoin, la historia real tiene menos que ver con un pánico inmediato y más con una planificación práctica y quién estaría realmente en riesgo.
Las claves públicas exponen una pequeña porción
Los informes indican que solo 10,230 BTC se encuentran en direcciones donde las claves públicas ya son visibles, y eso cambia los cálculos. Esas monedas serían los objetivos más fáciles si apareciera una máquina cuántica potente.
Aproximadamente 7,000 BTC se encuentran en billeteras de tamaño medio que contienen entre 100 y 1,000 monedas. Alrededor de 3,230 BTC residen en direcciones más grandes que contienen entre 1,000 y 10,000 monedas.
A los valores actuales, esa participación vale varios cientos de millones de dólares. Eso es mucho dinero, pero no es lo mismo que un colapso del protocolo. Un robo agresivo de ese tamaño se parecería más a una operación comercial pesada o a un incidente de seguridad importante, no a una falla de la red.
El hardware cuántico aún se queda corto
Según los expertos, la amenaza algorítmica es sencilla: el algoritmo de Shor atacaría las firmas de curva elíptica y el algoritmo de Grover debilitaría el hashing SHA-256.
Pero los informes señalan una gran brecha entre el experimento y el ataque. Las máquinas actuales funcionan con un poco más de 100 qubits en configuraciones experimentales. Una ruptura efectiva necesitaría millones de qubits estables y corregidos de errores.
Ese tipo de hardware no se ha construido. En resumen: las matemáticas muestran una ruta posible, pero la ingeniería está lejos de estar lista.
Monedas antiguas, el verdadero dolor de cabeza operativo
Muchas de las direcciones más expuestas se remontan a los primeros días de Bitcoin y contienen monedas que nunca se han movido. Eso las hace especiales. Cuando esas claves se usaron por primera vez, las mejores prácticas eran diferentes.
Ahora, esas mismas claves son un punto de debilidad conocido si alguna vez llega el poder de la computación cuántica. Mover esas monedas sería complicado. Los custodios, los exchanges y los titulares individuales tendrían que coordinarse.
Se podría proponer y adoptar una solución técnica. El trabajo duro sería conseguir que la gente actualice el software y migre las claves antes de que se materialice cualquier peligro real. Eso es más un problema de logística que un rompecabezas de criptografía.
BTCUSD cotizando a $69,054 en el gráfico de 24 horas: TradingView
Voces veteranas piden trabajo anticipado
Según Andreas Antonopoulos, un conocido experto en Bitcoin y criptomonedas, la amenaza es real pero distante; insta a la preparación en lugar de la alarma.
El criptógrafo británico Adam Back ha dicho que la planificación puede ocurrir de manera ordenada, y el pánico es innecesario siempre que los pasos comiencen ahora.
Esas opiniones coinciden: se deben diseñar caminos de actualización, las billeteras deben desalentar la reutilización de claves y la comunidad debe probar los procedimientos de migración.
Si se actúa con anticipación, hay amplio margen para hacer el cambio sin prisas ni romper sistemas.
Imagen destacada de Crypto Valley Journal, gráfico de TradingView


