La firma de inteligencia blockchain TRM Labs advierte que el fraude y los flujos ilícitos habilitados por criptomonedas aumentaron en 2025, con un estimado de 35.000 millones de dólares en criptoactivos destinados a esquemas de estafa a nivel global y más de 100 millones de dólares vinculados a fraudes que afectaron solo a neoyorquinos.
Según los informes de TRM Labs de 2026 publicados el 4 de marzo, estas cifras mencionadas probablemente subestiman la verdadera escala de las pérdidas: "Cuando se tiene en cuenta la subnotificación, las pérdidas anuales totales probablemente superen los 200.000 millones de dólares en todo el mundo".
Mientras tanto, Ari Redbord, Director Global de Políticas de TRM Labs, declaró: "Trabajamos con las fuerzas del orden locales, estatales y federales, reguladores, instituciones financieras y agencias de seguridad nacional en Nueva York y en todo el mundo para detectar, investigar y interrumpir actividades ilícitas en el ecosistema de activos digitales y más allá".
El informe señala lo avanzadas que son las redes de criptocrimen, ya que utilizan cada vez más técnicas de ingeniería social e inteligencia artificial para atacar a las víctimas, y también que los fondos de las estafas se transfieren con frecuencia a través de varias carteras de criptomonedas y cadenas en un plazo de 24 a 48 horas, lo que hace que la recuperación sea extremadamente difícil.
Seguimiento de la Actividad Ilícita en Criptomonedas
Las estafas de criptomonedas pueden ocurrir en varios países, pero la acción policial de la ciudad de Nueva York comienza donde la víctima la reporta. Estas aportan varias pruebas, como copias de transacciones, capturas de pantalla, mensajes de chat, códigos QR y otros.
Según el informe, el rastreo del flujo de dinero robado requiere el uso de ciertos identificadores digitales, como direcciones de cartera, hashes de transacción y nombres de dominio. Si estos identificadores críticos no se registran con precisión, o si los investigadores no están capacitados para reconocerlos, disminuye la probabilidad de detener el fraude.
Equipando a las Fuerzas del Orden
El informe sugiere: "Debemos acelerar la educación y poner herramientas de investigación avanzadas en manos de nuestros oficiales de primera línea y fiscales al mismo ritmo que los actores malintencionados escalan sus operaciones. A medida que las redes criminales crecen más rápido y se vuelven tecnológicamente más sofisticadas, nuestra capacitación, capacidades y despliegue de recursos deben moverse igual de rápido, si no más".
Además, las herramientas de blockchain e inteligencia artificial son necesarias para que el NYPD y las oficinas del fiscal de distrito rastreen actividad entre cadenas, identifiquen carteras, facilitadores y redes de lavado, y tracen criptomonedas robadas. Sin estas herramientas, las fuerzas del orden solo ven una parte del panorama general en el criptocrimen.
Asimismo, el informe mencionó la Ley RIP OFF (Ley de Restauración de la Integridad y Prevención del Fraude Descarnado en los Sistemas Financieros), que es una ley del estado de Nueva York que moderniza los estatutos de fraude para reflejar cómo operan los esquemas de fraude organizado a gran escala. También cubre explícitamente las monedas virtuales y fortalece las normas contra ocultar o evadir los requisitos de reporte.





