Una unidad de la policía italiana resolvió un caso de fraude fiscal valorado en más de un millón de dólares, y en el centro del mismo no había una cuenta bancaria secreta ni una empresa pantalla, sino inscripciones de Bitcoin.
Una nueva forma de ocultar dinero viejo
La Unidad de Policía Económica y Financiera de Italia en Foggia descubrió un esquema en el que un sospechoso habría utilizado el protocolo Bitcoin Ordinals y el estándar de token BRC-20 para generar y ocultar aproximadamente 1 millón de euros, o alrededor de 1.1 millones de dólares, en ganancias de capital no declaradas.
Según la firma de análisis de blockchain Chainalysis, el sospechoso creó tokens utilizando esas herramientas, los listó en mercados, los vendió por mucho más de lo que costaron originalmente y canalizó las ganancias de vuelta a una billetera principal de Bitcoin.
El ciclo se repitió: las ganancias fueron directamente a nuevas inscripciones, manteniendo el dinero en movimiento y fuera de los registros fiscales.
Introducido en 2023, el protocolo Ordinals funciona asignando un número de serie a un satoshi, la unidad más pequeña de Bitcoin, e incrustando datos como imágenes o texto en una transacción de Bitcoin. El estándar BRC-20 se basa en esto al permitir a los usuarios desplegar, acuñar y transferir tokens directamente en la cadena de bloques de Bitcoin.
Las autoridades fiscales van por detrás
La evasión fiscal a través de criptomonedas no es nueva. Lo que está cambiando es lo creativos que se están volviendo los métodos. Chainalysis señaló que los actores malintencionados recurren cada vez más a NFTs, protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) y nuevos estándares de tokens con la esperanza de mantener la riqueza oculta de las autoridades. La firma publicó sus hallazgos el miércoles.
Los datos de cumplimiento sugieren que el problema es profundo. Un estudio publicado en marzo encontró que solo entre el 32% y el 56% de los propietarios de criptomonedas en EE.UU. declaran sus ganancias a las autoridades fiscales. En Noruega, esa cifra cayó a solo el 12%, según una investigación publicada en agosto de 2024.
Mientras tanto, el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de EE.UU. sitúa la 'brecha fiscal bruta' del país —el total de impuestos legalmente adeudados pero no recaudados— en alrededor de 606 mil millones de dólares.
Un rastro que nunca desaparece
A pesar de la creatividad técnica detrás de esquemas como el de Italia, Chainalysis afirmó que hay una debilidad inherente en usar criptomonedas para ocultar dinero. La cadena de bloques mantiene un registro permanente de cada transacción, y ese registro no se puede cambiar ni eliminar.
El defecto fatal del fraude cripto
Las herramientas de inteligencia blockchain son capaces de reconstruir una red financiera completa y compararla con la información que los intercambios de criptomonedas están obligados a revelar, haciendo posible rastrear las transacciones hasta presuntos evasores fiscales. Los funcionarios dijeron que el caso italiano muestra que la novedad técnica no equivale al anonimato.
A medida que continúan apareciendo nuevos tipos de activos digitales y generan ingresos, los analistas dicen que la brecha entre la riqueza real en cadena y lo que las personas declaran en sus impuestos atraerá más atención de los investigadores en todo el mundo.
Imagen destacada de Tax Central, gráfico de TradingView






