El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una nueva evaluación del sector de la tokenización, pronosticando una rápida expansión de la representación en cadena de los derechos financieros, al tiempo que advierte que este cambio podría reconfigurar el sistema financiero global e introducir nuevas vulnerabilidades sistémicas.
El FMI Señala los Límites de las Herramientas Tradicionales de Resolución
En una nota publicada por el FMI el miércoles, la tokenización se describe como más que una innovación tecnológica: representa una transformación institucional.
Al convertir dinero, valores y derivados en tokens digitales programables registrados en libros contables compartidos, la tokenización cambia la forma en que se crean, mueven y liquidan los derechos, declaró el FMI.
Ese cambio, dice la nota, conlleva tanto el potencial de ganancias en eficiencia como el riesgo de una interrupción significativa de los marcos regulatorios y de gestión de crisis establecidos.
Una preocupación central para el Fondo es que las finanzas tokenizadas no encajan perfectamente dentro de las estructuras legales y de supervisión nacionales y territoriales que sustentan los regímenes de resolución actuales.
Las herramientas tradicionales de gestión de crisis dependen del control jurisdiccional de instituciones, infraestructuras y activos. En contraste, el FMI describe sistemas tokenizados capaces de ejecutar transacciones en múltiples jurisdicciones a "velocidad de máquina".
El FMI advierte que esto podría dejar a las autoridades con palancas limitadas para contener el estrés, ya que los puntos de control críticos en un entorno tokenizado pueden residir en claves de gobernanza, mecanismos de consenso, o en la lógica de los contratos inteligentes, en lugar de en entidades domiciliadas a nivel nacional.
Hoja de Ruta de Cinco Puntos para Domar los 'Riesgos de la Tokenización'
Para abordar estos supuestos desafíos de la tokenización, el FMI establece lo que llama una "hoja de ruta política coherente" construida en torno a cinco pilares que responden a la nueva asignación de confianza y riesgo creada por las infraestructuras tokenizadas.
En primer lugar, el Fondo afirma que la liquidación debe anclarse en formas seguras de dinero: las transacciones tokenizadas de importancia sistémica deben liquidarse finalmente en activos que minimicen el riesgo crediticio y de liquidez.
En segundo lugar, el FMI insta a la adopción de estándares y recomendaciones globales para los mercados de criptoactivos consistentes con el principio de "misma actividad, mismo riesgo, mismo resultado regulatorio", haciendo eco de trabajos previos del FMI y del Consejo de Estabilidad Financiera.
En tercer lugar, el Fondo pide certeza jurídica: dijeron que los legisladores y los tribunales deberían aclarar el estatus legal del sector de la tokenización, cómo se establecen los registros de propiedad y cuándo se hace definitiva la liquidación, asegurando que los marcos legales evolucionen junto con el despliegue técnico.
En cuarto lugar, el FMI recomienda estándares comunes para las expectativas y la finalidad de la liquidación, y arreglos de supervisión cooperativa para prevenir la fragmentación y gestionar los riesgos transfronterizos.
En quinto lugar, los marcos de liquidez y gestión de crisis deben adaptarse a un entorno automatizado, continuo y 24/7; los bancos centrales y otras autoridades pueden necesitar desarrollar nuevas herramientas u operar directamente dentro de infraestructuras tokenizadas para mantener sus instrumentos de política efectivos.
En conjunto, argumenta el FMI, estas medidas formarían la columna vertebral de un sistema financiero tokenizado estable y eficiente. Implementar la hoja de ruta requerirá una cooperación sostenida y estrecha entre las autoridades públicas y los participantes del sector privado en todas las jurisdicciones, señala el Fondo.
Imagen destacada de OpenArt, gráfico de TradingView.com






