Francia está endureciendo la supervisión de los usuarios de criptomonedas, con el objetivo de obtener un mayor control y transparencia en las operaciones con estos activos.
El 17 de julio, Jean-Noël Barrot, ministro de Asuntos Europeos y Exteriores de Francia, presentó en el Senado el proyecto de ley No 921, cuyo propósito es implementar un acuerdo multilateral para garantizar el intercambio automático de información en el marco del Sistema de Información sobre Activos Criptográficos (CARF), desarrollado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El proyecto de ley busca incorporar el marco CARF en la legislación francesa, lo que permitirá intercambiar información específica sobre criptomonedas con los 48 países que también se han adherido al acuerdo, firmado en Paraguay en noviembre de 2024.
El intercambio de datos incluirá información sobre transacciones específicas, nombres de usuarios, direcciones, números de identificación fiscal, residencia, así como la suma total de las operaciones realizadas durante el período del informe.
El proyecto de ley permitirá a Francia ampliar el intercambio automático de información sobre criptomonedas a nivel internacional, teniendo en cuenta que los países de la UE ya se están preparando para intercambiar estos datos según la directiva DAC-8, que entrará en vigor el 30 de septiembre de 2027.
En caso de aprobarse el proyecto de ley, la actividad del Estado francés en la recopilación de datos se acelerará en un contexto donde la mayoría de los llamados "ataques de llave inglesa", que implican violencia relacionada con robos de criptomonedas, ocurren precisamente en Francia.
Según el último informe de Chainalysis, hasta 2026, las autoridades francesas registraron 30 incidentes conocidos públicamente, aunque la organización reconoce que la cifra real podría ser mayor. El informe explica que el aumento de estos incidentes está relacionado con la sospecha de que un funcionario fiscal de París y sus alrededores habría vendido datos sobre poseedores franceses acaudalados de criptomonedas.
El incremento de estos incidentes y los métodos cada vez más agresivos de recopilación de datos han generado alarma entre los poseedores franceses de criptomonedas, que ahora se han convertido en objetivos de secuestros y robos con allanamiento de morada.
Anteriormente este año, se derogó la directiva que obligaba a los usuarios de criptomonedas a informar a las autoridades fiscales sobre sus activos en autocustodia. Los diputados se opusieron a esta medida, ya que verificar la veracidad de dichas declaraciones resultaría imposible.






