Ethereum está luchando por superar los niveles críticos de oferta después de un breve repunte por encima de los $3,300, mientras el mercado intenta estabilizarse tras semanas de presión de venta sostenida. Aunque el rebote ha generado un renovado optimismo, la acción del precio sigue siendo frágil, y los alcistas aún necesitan una confirmación clara antes de que pueda consolidarse una recuperación más amplia. Aun así, el hecho de que ETH se mantenga cerca de niveles clave ha llevado a algunos analistas a empezar a predecir precios más altos, argumentando que el mercado podría estar entrando en una nueva fase tras la reciente tendencia a la baja.
Respaldando esta visión, un analista de CryptoQuant destacó los datos de flujo neto de exchanges de Ethereum, que muestran salidas persistentes de ETH de los exchanges al contado durante los retrocesos de precios, mientras que las entradas durante los movimientos alcistas siguen siendo relativamente limitadas. Este patrón sugiere un entorno de oferta más disciplinado, en el que los tenedores son reacios a vender en momentos de debilidad y no distribuyen agresivamente durante las subidas.
En otras palabras, la presión de la parte vendedora parece estar disminuyendo, incluso cuando Ethereum sigue limitado por debajo de una resistencia importante. Si la demanda regresa, este tipo de estructura de flujo neto puede respaldar movimientos alcistas más pronunciados, ya que hay menos monedas disponibles en los exchanges para satisfacer el nuevo interés de compra. Por ahora, Ethereum está atrapado entre el miedo que se desvanece y una recuperación inconclusa, y es probable que el próximo intento de ruptura defina la tendencia a corto plazo.
El comportamiento reciente del Flujo Neto de Exchanges de Ethereum sugiere que los últimos retrocesos se han encontrado con retención y acumulación en lugar de una distribución generalizada. En lugar de apresurarse a enviar ETH a los exchanges durante la debilidad, muchos participantes parecen dispuestos a aguantar la volatilidad, reduciendo la presión de venta inmediata que normalmente acelera las tendencias bajistas. Esto respalda la idea de que la oferta se está retirando gradualmente, incluso cuando el precio sigue limitado por debajo de zonas clave de resistencia y el sentimiento del mercado se mantiene cauteloso.
Sin embargo, el Flujo Neto de Exchanges por sí solo no es suficiente para definir la dirección. Una estructura de oferta favorable aún puede fallar si la demanda sigue siendo débil, o si las condiciones macroeconómicas se deterioran y obligan a los inversores a volver a posicionarse con aversión al riesgo. En ese escenario, no se puede descartar una continuación a la baja, incluso si los saldos en los exchanges permanecen limitados.
Dicho esto, en ausencia de un estrés sistémico importante, el perfil de flujo neto actual ofrece un trasfondo constructivo para la subida. La falta de expansión de la oferta durante las caídas y la contención en la toma de beneficios durante los rebotes implican que los vendedores no tienen el control. Si la demanda vuelve a rotar hacia Ethereum, el precio podría responder de manera más eficiente porque hay menos liquidez disponible inmediatamente en los exchanges.
En este sentido, los datos on-chain no señalan una ruptura inmediata. En cambio, destacan una estructura de mercado que parece cada vez más preparada para una acción de precio alcista una vez que se alineen las condiciones más amplias y los compradores recuperen la convicción.








