Autor:Zhao Ying
La postura política del nuevo presidente de la Fed, Wash, está siendo examinada de cerca por el mercado. Seth Carpenter, economista jefe global de Morgan Stanley, señaló en un artículo tras asistir a la conferencia anual del Banco Central Europeo en Sintra, Portugal, que, considerando los datos de empleo, las previsiones de inflación y las señales de política, la Fed no subirá las tasas de interés este año.
Carpenter escribió en el informe que las declaraciones de Wash en el foro político de Sintra continuaron el tono de su conferencia de prensa inaugural: un compromiso sólido con la estabilidad de precios, pero evitando deliberadamente el camino específico para lograr este objetivo. Carpenter notó dos cambios dignos de atención:
Primero, el discurso de Wash sobre el doble mandato se ha vuelto más equilibrado, pasando de enfocarse casi exclusivamente en la inflación a reconocer más explícitamente el objetivo de pleno empleo;
Segundo, Wash enfatizó especialmente que la última reunión de política (combinada con la caída de los precios del petróleo) ya ha reducido las expectativas de inflación del mercado y las primas por plazo. Esta declaración lleva a Carpenter a creer que es poco probable que la Fed suba las tasas en julio.
En un contexto de incertidumbre sobre la trayectoria de la política de la Fed, Morgan Stanley mantiene su pronóstico base de que no habrá subidas de tasas durante todo el año, lo que significa que el mercado no necesita fijar precio al riesgo de un aumento próximo.
La señal de Sintra de Wash: Equilibrar el doble mandato, restar urgencia a la subida de tasas
Carpenter presenció personalmente la intervención de Wash en el foro político de Sintra y la interpretó como un cambio marginal hacia una postura más "dovish" (partidaria de una política monetaria laxa). Señaló que Wash había dado previamente la impresión de priorizar abrumadoramente la estabilidad de precios, mientras que en esta intervención incorporó más claramente el pleno empleo en el marco de política.
Lo más crucial es que Wash señaló activamente que la reunión de política ya había impulsado a la baja las expectativas de inflación del mercado y las primas por plazo, y mencionó que se están formando varios "grupos de trabajo" que necesitarán tiempo. Carpenter cree que esta combinación de palabras transmite una señal clara: la Fed no tiene prisa por actuar en julio.
Datos respaldan la paciencia: Previsiones de inflación por debajo de la mediana del FOMC, empleos no agrícolas proporcionan un colchón
En cuanto a los fundamentales, Carpenter citó múltiples factores para respaldar la predicción de mantener las tasas sin cambios. Los datos de empleo no agrícolas publicados la semana pasada continúan brindando espacio para que la Fed mantenga la inacción. Al mismo tiempo, las previsiones de inflación de Morgan Stanley son significativamente más bajas que la mediana de las previsiones de los miembros del FOMC, y existe la posibilidad de que la revisión metodológica del índice de inflación PCE reduzca sustancialmente aún más las lecturas de inflación.

Carpenter declaró que la combinación de los factores mencionados anteriormente lo hace sentirse "cómodo" (comfortable) con mantener el juicio de que no habrá subidas de tasas durante todo el año. Por supuesto, los datos podrían cambiar la conclusión, pero la evidencia actual apunta en la misma dirección.
IA y productividad: No es adecuado apostar simplemente a recortes de tasas
Carpenter también discutió el impacto de la inteligencia artificial en la política monetaria y cuestionó la narrativa popular de que "la IA traerá deflación e impulsará recortes de tasas". Señaló que la oleada de gastos de capital en IA apareció antes y es más grande en los Estados Unidos, lo que tiene un efecto marginalmente alcista sobre la inflación a corto plazo.
Más importante aún, presentó tres argumentos en contra: Primero, el estado del ciclo económico será el que determine la dirección de la política. Segundo, el efecto deflacionario es solo uno entre muchos; una mayor productividad también puede impulsar la demanda a través del consumo y la inversión. Tercero, un crecimiento de la productividad más rápido implica una tasa de interés de equilibrio más alta (lo que los economistas denominan r*), lo que debilita aún más la lógica de los recortes de tasas. Carpenter declaró directamente que la afirmación simple de que la IA conduce inevitablemente a recortes de tasas es "casi con certeza incorrecta".
Divergencia en el camino del BCE: Posible aumento de 25 puntos básicos en septiembre, pero datos débiles dejan espacio para cambios
En contraste con la Fed, la dirección de la política del Banco Central Europeo está más claramente inclinada hacia la restricción. Carpenter señaló en el artículo que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, reiteró en Sintra que la subida de tasas de junio fue una decisión meditada, y no un mero "aumento preventivo". En su opinión, esta formulación implica que hay espacio para más aumentos en el futuro.
El pronóstico base de Morgan Stanley es que el BCE subirá las tasas otros 25 puntos básicos en septiembre. Sin embargo, Carpenter también señaló que los datos de inflación de la semana pasada en Europa fueron más débiles de lo esperado y la fuerte caída de los precios del petróleo dejan margen para la política: si la inflación continúa suavizándose o el PMI se debilita significativamente, el camino hacia otro aumento podría verse obstaculizado. En su opinión, es difícil imaginar actualmente un aumento en julio o más de un aumento dentro del año.







