La empresa energética finlandesa Fingrid ha notificado a los operadores de telecomunicaciones rusos que a partir de 2027 dejará de mantener los postes de las líneas eléctricas que sostienen las líneas de fibra óptica entre Rusia y Finlandia. Según fuentes del mercado de las telecomunicaciones, se planea cortar el cable y desmantelar los propios postes.
La razón: la interrupción del suministro de energía
El motivo formal fue la interrupción en 2022 de los suministros de electricidad desde Rusia a Finlandia, debido a la suspensión de pagos. Desde entonces, el mantenimiento de los postes únicamente para las necesidades de los operadores de telecomunicaciones perdió sentido económico tanto para Fingrid como para "Rosseti".
En "Rosseti" precisaron que el tramo de la línea de 400 kV de su propiedad —Subestación Vyborgskaya — Subestación Yullikkäla / Subestación Kymi— ha estado operando en modo de explotación limitada desde 2022: no se realizan transferencias de energía ni transmisión de información tecnológica a través de ella. Se planea utilizar esta infraestructura para resolver tareas del sector eléctrico dentro del país.
¿Cuán importante es este canal de comunicación?
Según estimaciones de expertos, después de 2022, aproximadamente entre el 60 y el 70% del tráfico de Internet internacional de Rusia pasa en tránsito a través de Finlandia. Al mismo tiempo, las líneas eléctricas representan hasta el 30% de todas las líneas de comunicación con este país. El resto del tráfico sigue las siguientes rutas:
- Líneas a lo largo de la vía férrea;
- Líneas de fibra óptica submarinas.
Qué pasará con el tráfico
Los operadores rusos ya están negociando con compañías de telecomunicaciones finlandesas sobre rutas alternativas. Las fuentes señalan direcciones de reserva a través de Bielorrusia, los países bálticos, así como a través de los sistemas de cables submarinos del mar Báltico. No se espera un impacto fuerte en el tráfico de los usuarios, sin embargo, no se descartan:
- Reconfiguración de rutas;
- Una reducción en el nivel de redundancia de la red;
- Un aumento en la latencia al acceder a recursos internacionales —principalmente en el Distrito Federal Noroeste y la parte europea de Rusia.
La situación se desarrolla en un contexto en el que la dependencia del tráfico internacional ruso de la ruta finlandesa sigue siendo notable desde hace varios años, a pesar de la tensión política entre los países. La decisión de Fingrid formaliza lo que ha estado ocurriendo de facto desde 2022: la infraestructura, construida originalmente para la cooperación energética, está perdiendo gradualmente su conexión con el propósito original.
Para los operadores, la cuestión clave no es el hecho mismo del desmantelamiento de los postes, sino los plazos y la fiabilidad de la transición a canales de reserva. De esto dependerá si los usuarios finales notan algún cambio en la calidad de la conexión con servicios internacionales.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista del análisis de datos automatizado, la reubicación del tráfico a rutas de reserva no elimina el principal riesgo técnico. Los cables submarinos del Báltico son vulnerables por sí mismos: en los últimos dos años, varios cables principales han sido dañados por anclas de barcos, y las reparaciones han llevado semanas. Confiar en las líneas marítimas como reemplazo de la línea eléctrica terrestre esencialmente cambia un canal estrecho por otro, menos predecible.
El contexto macroeconómico añade otra dimensión. El desmantelamiento de la infraestructura finlandesa coincide con el rumbo hacia la autonomía digital: el sistema de listas blancas para Internet móvil ya está operativo en varias regiones. El aislamiento técnico del tráfico y el aislamiento físico de los canales de comunicación se desarrollan en paralelo, aunque formalmente no están relacionados entre sí.
¿Seguirá siendo la redundancia a través del mar Báltico una solución fiable, o el país avanza hacia un escenario donde los canales externos se convierten en la excepción y no en la norma?
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