Las acciones de chips logran su mejor desempeño desde 2000, las acciones de SaaS caen a mínimos anuales: dos mundos bajo la línea divisoria de la IA
El mercado tecnológico está viviendo una división extrema: las acciones de semiconductores registran su mejor desempeño desde el año 2000, mientras que las de SaaS caen a mínimos anuales. El 23 de abril, Texas Instruments subió un 18% tras superar ampliamente las expectativas de ingresos y beneficios, impulsada por la fuerte demanda en centros de datos y chips industriales. Intel también disparó sus resultados, con un alza del 22% en su negocio de servidores.
Por el contrario, ServiceNow cayó un 18% ese mismo día, arrastrando a otras empresas de software como IBM, Salesforce y Adobe. El ETF de software (IGV) ha entrado en mercado bajista, perdiendo alrededor de $2 billones en valoración.
La razón: los inversores apuestan con fuerza por la infraestructura de IA (chips, energía, centros de datos), pero dudan de las aplicaciones y el software tradicional. Creen que la IA permitirá a las empresas reducir licencias de software o desarrollar herramientas internas más baratas, erosionando el modelo de negocio de SaaS.
Aunque algunas caídas responden a factores puntuales (conflictos geopolíticos, desaceleración temporal), el mercado castiga cualquier señal de debilidad en el sector. Mientras, los semiconductores cotizan con elevadas valoraciones (P/E de 50x en Texas Instruments, 120x en Intel), anticipando años de crecimiento en gasto en IA.
La división continuará mientras persista la incertidumbre sobre la rentabilidad real de la IA a nivel de aplicaciones.
marsbitHace 1 hora(s)