Sam Altman y el capitalismo del apocalipsis
Resumen: Sam Altman, CEO de OpenAI, personifica la paradoja del capitalismo apocalíptico en Silicon Valley. La estrategia es simple: empaquetar el miedo y la esperanza. Por un lado, advierte proféticamente que la IA supone un riesgo de extinción para la humanidad, comparable a una guerra nuclear. Por otro, acelera su desarrollo, posicionándose como el único con la solución (como Worldcoin, su proyecto de escaneo de iris). Utiliza la regulación como arma competitiva, pidiéndola cuando va por delante y criticándola cuando otros le alcanzan. Su autoridad no proviene de su cargo, sino de su carisma de líder, lo que le otorga inmunidad frente a acusaciones de falta de transparencia. Altman, junto a figuras como Musk o Zuckerberg, es un producto de la fábrica de "profetas" de Silicon Valley, que crean narrativas apocalípticas para capturar atención, capital y poder. Su fortuna personal de $2 mil millones, construida mediante inversiones alrededor de OpenAI, revela que su "misión divina" es, en última instancia, asegurar su propia posición de vencedor en el futuro que ayuda a crear. El verdadero peligro no es la IA, sino quienes creen tener derecho a definir el destino de la humanidad.
marsbit03/03 05:25