¿Causará una crisis el bloqueo continuo del Estrecho de Ormuz en el suministro de petróleo y gas?
El estrecho de Ormuz, clave para el transporte global de energía, lleva más de dos meses semi-paralizado tras el conflicto entre EE.UU. e Irán. Aunque se acordó un alto al fuego, la navegación no se ha restablecido: Irán controla el tráfico, exige pagos elevados y mantiene amenazas con drones, minas y pequeñas embarcaciones. Esto ha reducido el paso diario de unos 135 barcos a menos de 10, dejando atrapadas más de 1500 naves mercantes.
EE.UU. inició la "Operación Libertad" para evacuar buques, pero Irán la rechaza. Reabrir el estrecho de forma segura requeriría desminar y establecer convoyes militares, un proceso que podría tardar semanas. A largo plazo, la confianza en esta vía marítima —por donde pasa el 20% del petróleo mundial— está dañada. Los costes de seguros y riesgos aumentarán, e Irán podría usar el control del estrecho como herramienta geopolítica permanente.
Algunos países, como Arabia Saudí, usan oleoductos alternativos, pero la capacidad es limitada y también enfrentan riesgos. La crisis ha llevado el precio del Brent cerca de los 101 dólares y muestra cómo un cuello de botella energético puede alterar los mercados globales incluso después de un alto al fuego.
marsbit05/08 16:37