La recuperación de las acciones tecnológicas impulsa el cierre al alza del mercado
El 25 de agosto, los tres principales índices bursátiles estadounidenses cerraron al alza: el S&P 500 subió un 0,32% hasta los 7.677,28 puntos, el Nasdaq avanzó un 0,66% y el Dow Jones un 0,30%. La caída simultánea de los precios del petróleo y de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense alivió la preocupación del mercado por la inflación y los tipos de interés a largo plazo.
Los semiconductores y las grandes empresas tecnológicas fueron los principales impulsores. Antes de la publicación de los resultados de Nvidia, los inversores volvieron a establecer posiciones parciales en acciones tecnológicas, y empresas de la cadena de suministro de IA como Micron y AMD se fortalecieron.
La caída de los rendimientos alivia temporalmente la presión sobre las valoraciones
Los tipos de interés altos a largo plazo reducen el valor presente de los flujos de caja futuros de las acciones de crecimiento, por lo que el aumento previo de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense había presionado claramente las valoraciones de las acciones tecnológicas. Tras dos días consecutivos de caída de los rendimientos, el SPY (ETF del S&P 500) obtuvo un respiro.
Sin embargo, esto no significa que el riesgo de tipos de interés haya terminado. El PCE (Gasto de Consumo Personal) es un indicador clave de inflación que la Reserva Federal sigue de cerca. Si el PCE subyacente supera las expectativas, el mercado podría aumentar de nuevo las expectativas de subidas de tipos o de un retraso en la flexibilización, y los rendimientos y el dólar podrían rebotar.
Dos grandes eventos determinarán la dirección a corto plazo
Los resultados de Nvidia pondrán a prueba si el gasto de capital en IA y el crecimiento de los beneficios pueden sostener las valoraciones actuales. Si los resultados y las previsiones superan ampliamente las expectativas, las acciones tecnológicas de gran capitalización podrían impulsar al S&P 500 a seguir subiendo; si el mercado vuelve a reaccionar con "buenos resultados pero caída de las acciones", el índice también se vería arrastrado.
El PCE, por su parte, determinará el entorno macroeconómico para las valoraciones. Una lectura moderada favorecería una nueva caída de los rendimientos y apoyaría el apetito por el riesgo; una inflación inesperadamente alta volvería a presionar al SPY.
Zona de precios clave
El S&P 500 se encuentra actualmente cerca de máximos, y los 7.700 puntos son una resistencia psicológica a corto plazo. Si el índice los supera y se consolida por encima, el mercado podría seguir probando objetivos más altos; si los resultados de los eventos son inferiores a lo esperado, se pondrá a prueba primero la zona cercana a los 7.650 puntos, y una corrección más profunda requeriría prestar atención al área de ruptura previa.
La calidad de esta subida dependerá de si se extiende desde unas pocas líderes de IA a más sectores. Si las acciones cíclicas, financieras y de consumo mejoran simultáneamente, la tendencia del índice será más sólida; si solo la respaldan unas pocas acciones tecnológicas, el riesgo de volatilidad seguirá siendo alto.





