Durante nueve años, el mercado de criptomonedas de Corea del Sur ha estado impulsado principalmente por traders minoristas, manteniendo a las grandes empresas al margen.
Eso está a punto de cambiar.
Según informes del Seoul Economic Daily, la Comisión de Servicios Financieros (FSC) ha finalizado los planes para levantar la prohibición de 2017 que impedía a empresas e inversores profesionales invertir en criptomonedas. Se espera un conjunto formal de directrices para febrero.
Este movimiento es una evidencia de que Corea del Sur está cambiando su enfoque y quiere integrar los activos digitales en el sistema financiero mainstream.
El cambio de Corea del Sur en criptomonedas
Si se implementa, la decisión desbloqueará grandes cantidades de capital institucional que los reguladores han mantenido fuera del mercado de criptomonedas durante casi una década. De hecho, las autoridades esperan que el trading en vivo comience dentro del año.
Como resultado, las empresas surcoreanas podrían añadir criptomonedas a sus balances solo meses después de finalizar las nuevas reglas.
Según un alto funcionario de la industria,
"Las autoridades publicarán las directrices finales en enero o febrero y permitirán el trading de monedas virtuales por parte de corporaciones con fines de inversión y financieros."
Los esfuerzos anteriores priorizaron la protección del usuario y restringieron la actividad de criptomonedas a entidades sin ánimo de lucro y exchanges. Una vez que las nuevas directrices entren en vigor a principios del primer trimestre, los reguladores otorgarán acceso legal al mercado de criptomonedas a alrededor de 3.500 entidades.
Este cambio reducirá la dependencia de los traders minoristas y atraerá capital profesional, fortaleciendo la liquidez y estabilidad en los exchanges surcoreanos.
¿Qué pasa con las barreras de protección?
Ahora, para evitar un riesgo excesivo de mercado, la FSC ha establecido límites claros sobre cómo las empresas pueden invertir en criptomonedas.
Se permitirá a las corporaciones invertir solo hasta el 5% de su capital social cada año. Las inversiones también se limitarán a las 20 principales criptomonedas por valor de mercado. Esta regla tiene como objetivo mantener el dinero institucional centrado en activos líquidos y bien establecidos en lugar de tokens más pequeños y altamente volátiles.
Sin embargo, un tema clave aún está en discusión, y es si se permitirán stablecoins vinculadas al dólar estadounidense como USDT.
Esta decisión será importante, ya que afecta la facilidad con que las empresas pueden gestionar el riesgo y mover fondos entre mercados globales y locales.
Reacción de la industria
A pesar de la importancia del cambio de política, partes de la industria financiera de Corea del Sur ya han expresado preocupaciones.
Los críticos argumentan que el límite de inversión del 5% es excesivamente restrictivo y podría poner a las empresas coreanas en desventaja global. Por el contrario, mercados importantes como Estados Unidos y Japón no imponen límites a las tenencias corporativas de criptomonedas.
La Unión Europea y Singapur también permiten una mayor flexibilidad, dando a las empresas más libertad para gestionar criptomonedas en sus balances.
Expresando el sentimiento predominante del mercado local, un insider de la industria financiera señaló,
"Los límites de inversión, que no existen en el extranjero, podrían debilitar la entrada de fondos y evitar la emergencia de empresas de inversión en monedas virtuales especializadas."
Mientras Corea del Sur desmantela sus barreras institucionales, el sector privado ya se está moviendo para capturar la ventaja del first-mover.
Por ejemplo, VivoPower International PLC convirtió recientemente su joint venture en un enlace estratégico, creando un fondo regulado centrado en adquirir acciones de Ripple Labs.
Reflexiones finales
- Permitir que casi 3.500 empresas entren en el mundo cripto podría mejorar significativamente la liquidez y reducir la volatilidad en los exchanges locales.
- La reacción de la industria ha destacado preocupaciones de que las reglas de Corea del Sur pueden estar por detrás de marcos globales más flexibles.







