La Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC), dirigida por el presidente pro-cripto Paul Atkins, ha presentado una demanda significativa contra una red de presuntos intercambios de criptomonedas y clubes de inversión en línea acusados de estafar a las víctimas por $14 millones.
Demanda Importante por Estafa de Criptomonedas
La demanda, que se presentó en Colorado, identifica cuatro entidades que operaban bajo la apariencia de clubes de inversión y utilizaban principalmente la popular aplicación de redes sociales WhatsApp para la comunicación.
El regulador alega que estos clubes se presentaron falsamente como gestionados por profesionales financieros experimentados, ofreciendo lo que afirmaban ser valiosas ideas de inversión.
Se animó a los participantes a invertir en tres supuestas plataformas de trading de criptomonedas, descritas como proveedoras de "ofertas de tokens de seguridad", que engañosamente compararon con las ofertas públicas iniciales de acciones de empresas legítimas.
Sin embargo, la Comisión de Bolsa y Valores sostiene que quienes invirtieron en estas llamadas inversiones en criptomonedas simplemente estaban entregando su dinero a estafadores.
"Esta fue una estafa de confianza elaborada", declaró la SEC en su demanda, enfatizando que los activos de los inversores nunca se invirtieron como se prometió, sino que fueron malversados desde el principio.
Entre los acusados, un club de inversión, AI Investment Education, estaba registrado en la SEC como una firma de asesoramiento de inversiones. Sin embargo, un número de teléfono asociado con la firma actualmente no está en servicio, y el archivo regulatorio indicó que no tenía activos bajo gestión.
Los otros clubes de inversión nombrados en la demanda incluyen AI Wealth, Lane Wealth y Zenith Asset Tech Foundation. Las plataformas de trading de criptomonedas acusadas son Morocoin Tech, Berge Blockchain Technology y Cirkor.
La SEC Detalla un Esquema de Múltiples Pasos
Los estafadores supuestamente atraían a los participantes con promesas de consejos de inversión generados por inteligencia artificial. Se persuadió a las víctimas para que financiaran cuentas en las plataformas de trading falsas, de las cuales se afirmaba falsamente que poseían licencias gubernamentales.
Para expandir su agenda fraudulenta, los estafadores implementaron una táctica mediante la cual las víctimas que deseaban retirar sus fondos debían pagar tarifas por adelantado. Según la demanda, ninguna solicitud de retiro se cumplió.
La SEC informa que los $14 millones desaparecieron en el extranjero, canalizados a través de una compleja red de cuentas bancarias y carteras de criptomonedas.
Laura D’Allaird, la jefa de la Unidad de Cibernética y Tecnologías Emergentes de la SEC, afirma que este caso ejemplifica un tipo prevalente de esquema de confianza dirigido a inversores y que conduce a "consecuencias devastadoras". D’Allaird elaboró sobre la mecánica del fraude, declarando:
Nuestra demanda alega un fraude de múltiples pasos que atrajo a las víctimas a través de anuncios en redes sociales, generó confianza en chats grupales donde los estafadores se hacían pasar por profesionales financieros y, en última instancia, llevó a las víctimas a invertir su dinero en plataformas de trading de activos cripto inexistentes donde fue malversado.
Imagen destacada de DALL-E, gráfico de TradingView.com







