Las acciones caen más fuerte que las criptomonedas, ¿a dónde fue el dinero?
En julio, la bolsa surcoreana Kospi registró caídas históricas, llegando a activar dos días consecutivos el mecanismo de fusión, con valores líderes como SK Hynix perdiendo cerca del 23% en dos jornadas. La situación reflejó un desapalancamiento forzoso global, golpeando duramente a las transacciones más concentradas, como los ETF apalancados sobre acciones individuales. Sorprendentemente, Bitcoin, conocido por su volatilidad, mostró una relativa estabilidad durante este período, incluso con cierta recuperación, mientras que los valores tecnológicos se desplomaban.
El catalizador fue una combinación de ganancias que no cumplieron expectativas (como las de SK Hynix), la expansión competitiva de fabricantes como CXMT, y la presión por el desmantelamiento de operaciones de carry trade con yenes. Expertos como Dan Niles ven esto como una liquidación forzada a corto plazo, no como el fin del ciclo de la IA. Los fondos que salieron del mercado bursátil no se trasladaron a Bitcoin, que ya había sufrido sus propias salidas masivas de ETF en mayo y junio. En cambio, el flujo principal de capital buscó refugio en el oro.
Para que llegue una entrada sustancial de capital a Bitcoin, se necesitan condiciones como un alivio en la presión de liquidez global, recortes de tasas de la Fed sin recesión, y la aprobación de regulaciones claras como la Ley CLARITY. Actualmente, Bitcoin no actúa como refugio, sino como un activo que ya ha sufrido su propia corrección. Sin embargo, su baja correlación con los mercados tradicionales lo posiciona favorablemente para una futura reasignación de capital cuando mejoren las condiciones macroeconómicas.
marsbitHace 1 hora(s)