El precio de las acciones de Nvidia cerró a la baja por séptimo día consecutivo, marcando la racha bajista más larga desde 2022.
El lunes, las acciones de Nvidia cerraron con una caída del 2,91%. Desde principios de año, la acción de Nvidia solo ha acumulado un alza de aproximadamente el 7%, situándose en el último lugar entre los componentes del índice de semiconductores de Filadelfia, ya que el gasto en chips de IA se está dispersando hacia un espectro más amplio de empresas de semiconductores.
La valoración también ha caído. El ratio precio-beneficio (PER) forward de Nvidia ha descendido a aproximadamente 18 veces, un mínimo en los últimos años. A pesar de que los fundamentales siguen siendo sólidos, el mercado se muestra más cauteloso al valorar el segmento de hardware de IA.
En contraste con la evolución del precio de la acción, los analistas de Wall Street siguen ajustando al alza sus previsiones de beneficios para Nvidia. En los últimos tres meses, las estimaciones de beneficios se han revisado al alza acumulando un 13%. La divergencia entre el precio de la acción y las expectativas sobre los fundamentales es la señal más destacable de este reciente ajuste.
Debate entre la caída de la valoración y la calidad de los beneficios
El PER forward de Nvidia ha descendido a aproximadamente 18 veces, un mínimo en los últimos años. La creciente cautela del mercado al valorar el segmento de hardware de IA refleja un examen continuo por parte de los inversores sobre la calidad de sus beneficios y la concentración de clientes.
Una divulgación anterior del informe 10-Q de Nvidia reveló que de los aproximadamente 58.000 millones de dólares de beneficio neto, 13.400 millones procedían de ganancias no realizadas por la tenencia de participaciones en empresas cotizadas. Si se excluye esta parte, el PER basado en el beneficio neto normalizado ascendería a cerca de 60 veces. Además, los tres principales clientes contribuyeron conjuntamente al 54% de los ingresos.
A pesar de la presión sobre el precio de la acción, los analistas de Wall Street continúan revisando al alza sus previsiones de beneficios para Nvidia.
En los últimos tres meses, las previsiones de beneficio de Nvidia se han ajustado al alza acumulando un 13%, proyectando unos beneficios de 228.000 millones de dólares para el año fiscal 2027. De los 82 analistas que siguen la compañía, solo 3 otorgan una calificación de "mantener" y 1 una de "vender". El precio objetivo promedio implícito sugiere un potencial de alza superior al 50%.
Los fundamentales también son sólidos. En el año fiscal 2026 de Nvidia, el negocio de centros de datos generó unos ingresos de 1,937 billones de dólares, consolidando una prima de escasez en la capa de infraestructura de cómputo.
En cuanto a la retribución al capital, Nvidia autorizó un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 80.000 millones de dólares en el trimestre finalizado en abril, sustituyendo a Apple como el mayor recomprante individual de acciones en el mercado estadounidense.
A continuación, la atención se centrará en si Nvidia puede estabilizarse tras la corrección continua y en si las expectativas de beneficios, revisadas repetidamente al alza por los analistas, podrán materializarse en el precio de la acción.





