Un nuevo documento de investigación de ARK Invest y Unchained examina una de las preguntas más persistentes en Bitcoin: si los avances en computación cuántica podrían eventualmente romper su criptografía.
Los autores concluyen que, si bien la tecnología representa una preocupación legítima a largo plazo, no representa una amenaza inmediata para la red. Publicado el 11 de marzo y escrito por Dhruv Bansal, Tom Honzik y David Puell, el informe argumenta que los sistemas cuánticos actuales siguen estando lejos de las capacidades requeridas para comprometer los fundamentos criptográficos de Bitcoin.
La Amenaza Cuántica a Bitcoin es Lejana, No Inmediata
La tesis central del documento es sencilla: la computación cuántica representa un riesgo real pero gradual.
"Nuestros dos argumentos centrales son los siguientes", escriben los autores. "Lo cuántico es un riesgo a largo plazo pero no una amenaza inminente. La comunidad debe continuar investigando y haciendo planes para proteger la red a medida que las computadoras cuánticas mejoren".
Añaden que incluso si se produjeran avances, explotarlos contra Bitcoin sería costoso y lento. "Si la computación cuántica llegara a afectar la criptografía de Bitcoin, el proceso sería prolongado y se emprendería con un coste significativo para el atacante".
En términos prácticos, el informe señala que las máquinas actuales están muy lejos de la escala necesaria para atacar la criptografía de curva elíptica utilizada por las claves de Bitcoin. Los dispositivos actuales operan en lo que los investigadores llaman la "era NISQ", caracterizada por qubits lógicos limitados y altas tasas de error.
Romper la criptografía de Bitcoin requeriría sistemas significativamente más avanzados. "Para hacerlo se requerirían al menos 2.330 qubits lógicos y decenas de millones a miles de millones de puertas cuánticas", escriben los autores, mucho más allá de los sistemas de aproximadamente cien qubits típicos en la actualidad.
En lugar de un shock tecnológico repentino, el documento describe una progresión escalonada hacia cualquier amenaza significativa. Los autores describen una serie de hitos en el desarrollo cuántico. Las primeras etapas involucran sistemas experimentales con utilidad comercial limitada. Fases posteriores verían aplicaciones en campos como la química o la ciencia de materiales mucho antes de que los ataques criptográficos sean viables.
Solo en etapas más avanzadas las computadoras cuánticas se volverían capaces de romper la criptografía de curva elíptica, e incluso entonces el proceso podría tomar más tiempo que el intervalo de bloque de aproximadamente 10 minutos de Bitcoin.
Los investigadores enfatizan que esta progresión gradual crearía numerosas señales de advertencia. "En nuestra opinión, el desarrollo cuántico será una progresión tecnológica gradual, no un evento repentino de 'Día Q', lo que daría tiempo a los mercados y a la red Bitcoin para adaptarse".
La implicación es que el ecosistema de seguridad de internet en general probablemente enfrentaría una disrupción antes de que Bitcoin se vuelva específicamente vulnerable. "Avances significativos interrumpirían primero la seguridad de internet", afirma el documento, "desencadenando respuestas coordinadas mucho más allá de Bitcoin".
El informe también estima cuánto bitcoin podría teóricamente ser vulnerable si los ataques cuánticos a gran escala se volvieran factibles. Según el análisis, aproximadamente 1,7 millones de BTC almacenados en tipos de direcciones P2PK más antiguos se consideran expuestos pero probablemente perdidos. Otros 5,2 millones de BTC se encuentran en formatos de dirección que podrían migrarse si fuera necesario.
Combinados, los autores estiman que aproximadamente el 35% del suministro total en circulación podría teóricamente enfrentar exposición cuántica en su forma actual. Sin embargo, debido a que muchas de esas monedas están inactivas o son capaces de ser movidas a tipos de dirección más seguros, los investigadores enmarcan el problema como manejable en lugar de catastrófico.
La Gobernanza y las Actualizaciones Siguen siendo Preguntas Abiertas
Aunque la amenaza técnica puede ser lejana, el informe destaca los desafíos de gobernanza que podrían surgir si el ecosistema eventualmente necesita adoptar criptografía post-cuántica. Actualizar los primitivos criptográficos de Bitcoin requeriría cambios de consenso, lo que significa coordinación entre desarrolladores, mineros, operadores de nodos y la comunidad en general.
Los autores también plantean preguntas no resueltas en torno a las monedas cuyas claves públicas ya están expuestas en la cadena de bloques. "No hay consenso sobre proteger las monedas que permanecen vulnerables a lo cuántico", señala el informe, señalando los debates en curso sobre si dichas monedas deberían migrarse, restringirse o tratarse como recuperables por atacantes cuánticos.
Los investigadores finalmente enmarcan el problema como un problema de ingeniería a largo plazo en lugar de un riesgo existencial a corto plazo. "El riesgo cuántico evolucionará durante un período de tiempo extendido, con muchas señales de advertencia intermedias y puntos de decisión", concluyen los autores. "Es poco probable un punto único de fallo abrupto".
Al cierre de esta edición, Bitcoin cotizaba a $69,496.







