El crecimiento institucional no siempre se manifiesta como entradas directas de capital.
En cambio, en los últimos años, ha adoptado cada vez más la forma de asociaciones. Las principales instituciones financieras están utilizando la tecnología blockchain para casos de uso práctico como pagos transfronterizos y transacciones cotidianas.
Sobre la base de esta tendencia, BNY Mellon (un banco global con 50 billones de dólares en activos bajo gestión) ha lanzado depósitos tokenizados (versiones digitales de efectivo) para clientes institucionales. Cabe destacar que eligió a Ripple Prime como uno de los primeros adoptantes.
Analizando más a fondo, este movimiento va más allá de un simple impulso para el XRPL.
En particular, muchos en el mercado lo ven como el comienzo de una era del "dólar digital". Una en la que los fondos institucionales no están vinculados a monedas fiduciarias tradicionales o stablecoins, sino que existen como "efectivo digital" que puede moverse instantáneamente en un mercado 24/7.
Ripple se encuentra ahora en el centro de este cambio. La pregunta clave es: ¿cómo impacta esta asociación en el crecimiento institucional de Ripple, especialmente cuando BNY ya actúa como custodio principal de su dólar digital nativo, el RLUSD?
La asociación con BNY impulsa el papel institucional de Ripple
El movimiento reciente de BNY es parte de una tendencia más amplia en las finanzas globales.
A medida que el "hype" inicial alrededor de las Monedas Digitales de Banco Central (CBDC) da paso a la adopción real, el lanzamiento de depósitos tokenizados por parte de BNY representa el primer paso de lo que podría convertirse en una ola de bancos que sigan su ejemplo.
En este contexto, que Ripple haya sido elegido como "primer adoptante" es una señal contundente de su creciente papel en las finanzas digitales. En línea con esto, que los ETF de XRP alcancen los 1.000 millones de dólares en activos bajo gestión también es un signo temprano del creciente interés institucional.
Cabe destacar que el rendimiento del precio de XRP añade contexto a esta tendencia.
Desde una perspectiva técnica, a pesar de cerrar 2025 con una caída del 12% y enfrentar una corrección del mercado, los ETF de XRP aún han reunido 1.000 millones de dólares en activos desde su lanzamiento en noviembre.
¿Por qué es esto importante? Indica que las instituciones no solo están apostando por el precio de XRP. En cambio, están mostrando confianza en la propia Ripple, y la asociación con BNY sirve como una señal clara de la creciente confianza y adopción.
En resumen, Ripple está atrayendo capital institucional basado en fundamentos. Por lo tanto, esto explica por qué su ciclo de 2026 parece estar destinado a seguir siendo impulsado institucionalmente, reforzando su papel en el ecosistema de efectivo tokenizado.
Reflexiones finales
- Los depósitos tokenizados de BNY Mellon colocan a Ripple en el centro de la emergente era del "dólar digital".
- La demanda institucional de Ripple es evidente, lo que destaca la confianza en su papel en las finanzas digitales.






