Empleados que dejaron Anthropic para emprender, comenzando con 200 millones de dólares en financiación.
Recientemente, dos veteranos que dejaron Anthropic, Behnam Neyshabur y Harsh Mehta, anunciaron su nuevo emprendimiento, fundando una startup llamada Mirendil. Su visión es similar al proyecto emprendedor anunciado previamente por Tian Yudong: crear una IA capaz de evolucionar por sí misma, acelerando así el progreso científico humano. La ruta tecnológica es la «mejora autorrecursiva» (recursive self-improvement).

El equipo fundador está compuesto por 20 investigadores e ingenieros provenientes de instituciones de vanguardia como Anthropic, xAI, Google DeepMind y OpenAI, unidos por su pasión por la ciencia y su compromiso de construir tecnología que impulse el desarrollo científico. El nombre de la empresa, «Mirendil», proviene de «El Señor de los Anillos» y significa «amigo de los tesoros» en élfico.
Recaudaron 200 millones de dólares en una ronda de financiación semilla de las firmas de capital de riesgo Andreessen Horowitz, Kleiner Perkins y NVIDIA. Tras la financiación, la valoración de la empresa alcanzó los 10,000 millones de dólares, convirtiéndose en una de las nuevas empresas de IA con una de las valoraciones semilla más altas en los últimos años.
Orígenes: Un correo desconocido,
una «relación de compañeros» de siete años
La historia de los dos fundadores comienza en 2019.
En ese momento, Mehta era un investigador común en Google, mientras que Neyshabur acababa de unirse a Google, ya reconocido en círculos académicos por su investigación profunda sobre la cuestión fundamental de «por qué funcionan los modelos de IA» — en palabras del propio Mehta, «ya era una pequeña estrella en el círculo». Mehta reunió el coraje para enviarle un correo electrónico desconocido, y así comenzó su relación.
Desde muy temprano, ambos sintieron una gran pasión por «acelerar la investigación científica con IA», pero en ese momento, limitados por las capacidades de los modelos, esta idea solo podía permanecer en el ámbito de la imaginación. No fue sino hasta finales de 2024 que ambos se unieron a Anthropic, y en diciembre de 2025, poco después del lanzamiento de Claude Opus 4.5, decidieron dejar la empresa para emprender.
El lanzamiento de Claude Opus 4.5 mejoró significativamente la capacidad de los Agentes de IA para manejar tareas complejas. Quizás fue este avance el que les hizo pensar que el momento era el adecuado.
Misión: No es «IA para la Ciencia»,
sino «IA para (IA para la Ciencia)»
El posicionamiento de Mirendil suena un poco enredado, pero Neyshabur lo aclara en una frase: «Lo que hacemos es que la IA ayude a los científicos a construir su propia IA, no solo usar la IA directamente para asistir la ciencia».
En otras palabras, su objetivo es construir una plataforma de herramientas que permita a los equipos de investigación en diversos campos verticales como medicina, ciencia de materiales, etc., entrenar e iterar sus propios modelos de IA especializados de forma autónoma, sin depender de los modelos generales proporcionados por las grandes compañías. Un ejemplo que citan es: ayudar a los investigadores a construir modelos para predecir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Detrás de esto hay una ruta tecnológica más controvertida: la mejora autorrecursiva (Recursive Self-Improvement), es decir, permitir que la IA optimice continuamente su propio código y capacidades. Neyshabur declara directamente que este es el camino más corto hacia la «aceleración de la ciencia mediante IA», y cree que puede avanzarse de forma segura bajo supervisión humana. «No acepto el argumento de que no se pueda hacer, es solo un problema difícil».
Competencia: Las trincheras de las grandes empresas,
precisamente la oportunidad de Mirendil
La lógica detrás de la obtención de estos fondos por parte de Mirendil también es bastante clara.
En la actualidad, las principales grandes empresas de IA, incluida Anthropic, están utilizando cada vez más la IA para acelerar su propia investigación. Según información divulgada por Anthropic, hasta mayo de este año, más del 80% de su código interno ha sido escrito por Claude. Sin embargo, al mismo tiempo, estas grandes empresas restringen explícitamente en sus acuerdos de usuario que los desarrolladores externos utilicen sus modelos para entrenar productos competitivos.
Esta estrategia de «uso propio, no préstamo» es vista por el inversionista de a16z, Matt Bornstein, simplemente como la reacción normal de una gran empresa como «agente económico racional». Pero precisamente por eso, ha aparecido un vacío estructural en el mercado, que debe ser llenado por una empresa independiente.

Además de los dos cofundadores, el equipo central de Mirendil también incluye a Shayan Salehian, quien fue miembro temprano del xAI de Elon Musk, y a Tara Rezaei, graduada del MIT. Actualmente, la empresa cuenta con unos 20 técnicos y su oficina está ubicada en el centro de San Francisco.
En los próximos meses, Mirendil planea lanzar su primer modelo y producto, recopilando comentarios tempranos de los usuarios. La visión de Neyshabur al respecto es: «Esperamos que en el futuro existan miles de laboratorios en el mundo, cada uno abordando los problemas más importantes de nuestro tiempo. Queremos ser la fuerza que los empodere».
Enlaces de referencia:
https://x.com/bneyshabur/status/2069860934148079800
https://www.wsj.com/tech/ai/anthropic-veterans-startup-seeks-to-help-scientists-develop-their-own-ai-09e2f3e5?mod=author_content_page_1_pos_1
Este artículo proviene de la cuenta oficial de WeChat «机器之心» (Corazón de Máquina), autor: Redacción de Corazón de Máquina





