El banco cripto regulado Anchorage Digital ha presentado una estrategia para preparar los activos institucionales para la era postcuántica. La organización también ha anunciado la implementación de protección híbrida para las conexiones internas TLS.
Para las criptomonedas, el riesgo clave no está relacionado con la minería o el hashing, sino con las firmas digitales: el algoritmo de Shor permite, en teoría, calcular una clave privada a partir de su correspondiente clave pública conocida.
"La computación cuántica no es un momento, sino una migración. En Anchorage Digital, hemos estado construyendo la infraestructura para esta migración desde el primer día", declaró el cofundador y CEO del banco cripto, Nathan McCauley.
Según Anchorage, los bitcoins de los clientes están en una posición más segura gracias al uso de direcciones basadas en el hash de la clave pública. Este esquema no revela la clave pública hasta que se envía una transacción, y la compañía sigue la práctica de minimizar la reutilización de direcciones.
En lo que respecta a las conexiones TLS, la organización ha declarado que los dispositivos gestionados de los empleados con ChromeOS ya utilizan el encapsulado de claves postcuántico, un mecanismo de acuerdo de clave secreta resistente a futuros ataques cuánticos.
Otro elemento de la estrategia son los módulos de seguridad de hardware (HSM), donde se almacenan y procesan las claves criptográficas. Anchorage ha anunciado que está desplegando criptografía postcuántica en su infraestructura de producción y probando el rendimiento de diferentes algoritmos.
¿Qué son la computación cuántica y los ordenadores cuánticos?
Además de las medidas internas, Anchorage ha propuesto un mecanismo llamado Post-Quantum Turnstile para transferir cuentas antiguas a claves postcuánticas. Utiliza STARK, un tipo de prueba de conocimiento cero que permite demostrar la posesión de un secreto sin revelarlo y no requiere una configuración confiable.
Esta idea resuelve uno de los problemas de la futura migración de Bitcoin. Si la red llegara a desactivar las firmas clásicas, algunos fondos en direcciones con claves públicas no reveladas permanecerían protegidos de ataques cuánticos, pero podrían volverse inaccesibles para sus propietarios. Turnstile propone transferir el derecho de firma a una clave postcuántica sin revelar la antigua clave privada ni pública.
Según las estimaciones de Anchorage, este enfoque podría aplicarse aproximadamente a dos tercios de las monedas en circulación.
El banco cripto también ha abierto el código fuente de sqisign-rs, una implementación en Rust del esquema de firma digital SQIsign. Los representantes de la organización afirman que SQIsign ofrece un tamaño de firma aproximadamente siete veces menor en comparación con Falcon.
Anteriormente, los analistas de Glassnode calcularon que unos 6 millones de BTC en direcciones con claves públicas conocidas podrían estar en riesgo de ataques cuánticos.
Recordemos que en mayo, los desarrolladores de Quantus señalaron que el mercado cripto no estaba preparado para la transición a la criptografía postcuántica.







