Autores originales: Bai ZhenJen, Evan Lee
Introducción
El concepto de "dinero" se encuentra en un punto de transformación radical. ¿Debería el dinero del mañana ser emitido por el estado o dejado en manos del mercado?
— Quizás, la respuesta no sea elegir uno u otro.
Mientras los países se apresuran a lanzar sus "monedas digitales de banco central" (CBDC), otra forma de dinero, las "stablecoins" (monedas estables), nacidas en el mercado pero reconocidas legalmente, ya se han integrado sigilosamente en el sistema financiero global. No se comportan como rivales, sino más bien como una pareja de socios que se están ajustando mutuamente. Su coexistencia y colaboración redefinirán cada pago que realicemos, cada transacción—ya sea en dólares, euros o yuanes. Esta revolución silenciosa está escribiendo las reglas del dinero futuro.
Stablecoins vs. CBDC
Aunque las stablecoins y las monedas digitales de banco central (CBDC) suelen discutirse juntas, sus orígenes y misiones son completamente diferentes.
- Las stablecoins son creadas por el mercado
Son creadas por empresas o instituciones, crecen en el suelo fértil de la blockchain, y son inherentemente adecuadas para pagos rápidos en el mundo digital, transferencias transfronterizas y finanzas descentralizadas (DeFi). Aunque deben aceptar regulación, conservan un cierto grado de privacidad y tienen ventajas claras en velocidad y flexibilidad.
- Las CBDC están dirigidas por el estado
Emitidas directamente por el banco central, su misión central es mantener la soberanía monetaria, fortalecer el control financiero y servir al interés público. Cada transacción suele ser rastreable, facilitando la aplicación de regulaciones y políticas monetarias por parte del estado. El objetivo de las CBDC no es eliminar las stablecoins, sino proporcionar una base nacional confiable para todo el sistema monetario digital.
En realidad, están formando una relación de división del trabajo y colaboración:
- La CBDC se enfoca en lo interno: Es más adecuada para escenarios "domésticos" como pagos diarios nacionales, ajustes de políticas, etc.
- Las stablecoins se enfocan en lo externo: Tienen un mejor desempeño en entornos "extraterritoriales" como pagos transfronterizos, finanzas cripto y flujos de activos globales.
En todo el mundo, lugares como Singapur y Hong Kong (China), están experimentando con CBDC mientras otorgan licencias a stablecoins reguladas, impulsando el desarrollo conjunto de ambas.
En el futuro, es probable que vivamos en un sistema monetario de dos niveles:
El efectivo digital proporcionado por el estado sirve como base estable, mientras que las stablecoins creadas por el mercado aportan flexibilidad e innovación—no se trata de que una reemplace a la otra, sino de que juntas construyan el panorama de pagos y finanzas de la próxima era.
Proceso de despliegue global de las CBDC
Las CBDC globales están pasando de la fase piloto a la de implementación. Aunque los primeros intentos tuvieron un éxito limitado, las nuevas generaciones de monedas digitales están ganando escala gradualmente, y su diseño y objetivos son cada vez más diversos.
- Bahamas · Sand Dollar (Lanzado en 2020)
Como la primera CBDC nacional del mundo, el "Sand Dollar" tenía como objetivo mejorar la inclusión financiera, especialmente en las islas remotas con servicios bancarios limitados. Redujo los costos de transacción y mantuvo la funcionalidad de pago después de desastres naturales. Sin embargo, la tasa de adopción por parte de los usuarios ha sido baja durante mucho tiempo, representando una parte muy pequeña de la circulación monetaria, y las preocupaciones sobre la privacidad han persistido debido a su diseño de trazabilidad.
Situaciones similares se han visto con la eNaira de Nigeria y el JAM-DEX de Jamaica, cuyas promociones iniciales no cumplieron las expectativas.
- China · Yuan Digital (e-CNY)
El yuan digital ha experimentado un crecimiento significativo desde su piloto en 2020:
El volumen de pagos aumentó de 7.3 billones de yuanes en julio de 2024 a 16.7 billones de yuanes en noviembre de 2025, y el número de billeteras se disparó de 180 millones a 2250 millones.
El Banco Popular de China implementará un nuevo sistema de gestión del yuan digital en enero de 2026, impulsando su evolución de "efectivo digital" a "moneda de depósito digital". A diferencia del enfoque europeo centrado en la privacidad, el e-CNY se centra más en la eficiencia y la promoción, y está explorando la liquidación transfronteriza a través de proyectos como mBridge.
- Unión Europea · Euro Digital
Actualmente en fase de preparación, se propone como complemento al efectivo y los depósitos bancarios, y podría lanzarse en 2029 (más probablemente a principios de 2030). Su diseño enfatiza la protección de la privacidad y la lucha contra la falsificación, logrando un anonimato controlado mediante la separación de los datos de identidad y pago, con el objetivo de reducir la dependencia de sistemas de pago extranjeros.
- Reino Unido · Libra Digital
El Reino Unido también da gran importancia a la protección de la privacidad, prohibiendo explícitamente el acceso del gobierno a los datos de transacciones personales. Su límite de tenencia personal probablemente se establecerá entre 10,000 y 20,000 libras, por encima del límite de 3000 euros de la UE, y estará abierto tanto a residentes como a no residentes.
- Kirguistán · Som Digital
Está adoptando un camino pragmático, explorando la colaboración con infraestructuras cripto existentes (como BNB Chain) y una estrategia de implementación por fases:
1. Conectar el banco central con los bancos comerciales
2. Integrar la tesorería para pagos gubernamentales
3. Probar la funcionalidad de pago sin conexión
El país también ha lanzado la stablecoin nacional KGST y planea establecer reservas de criptomonedas para impulsar el uso internacional de su CBDC.
Viendo las prácticas de varios países, la mayoría de las CBDC tienen como objetivos centrales la inclusión financiera, la eficiencia de pagos y la soberanía monetaria, y muchas también prometen proteger la privacidad del usuario. Sin embargo, a medida que se amplía la escala, una pregunta clave sigue sin respuesta: En la operación real, ¿se mantendrá el diseño de protección de la privacidad? ¿O será cubierto por una mayor necesidad de vigilancia estatal? Las CBDC futuras buscarán un equilibrio a largo plazo entre eficiencia, privacidad y control.
Tendencias emergentes y giros estratégicos
El desarrollo de la moneda digital global está entrando en una fase más pragmática. Las estrategias de los países ya no son solo "probar", sino que avanzan de manera específica según sus propias necesidades.
- EE. UU.: Impulsa las stablecoins, pospone el dólar digital
EE. UU. ha dejado clara su dirección: priorizar la regulación de las stablecoins en lugar de apresurarse a lanzar una moneda digital del banco central. La Ley de Claridad de las Stablecoins de Pago, aprobada por la Cámara de Representantes en 2024, establece un marco regulatorio a nivel federal para la emisión de stablecoins por parte de entidades privadas. Mientras tanto, la Reserva Federal es cautelosa con un dólar digital minorista, indicando que "no es urgente" y que debe ser autorizado por el Congreso. Esto significa que EE. UU. elige que las fuerzas del mercado lideren la innovación en moneda digital, mientras el estado se centra en establecer las reglas.
- India, Brasil: Hacer que la moneda digital sea "programable" para resolver problemas prácticos
La moneda digital ya no es solo "efectivo electrónico", sino que se convierte en una herramienta política para mejorar la eficiencia.
El piloto de la rupia digital de India se utiliza principalmente para distribuir subsidios gubernamentales, asegurando que los fondos lleguen directamente a los beneficiarios y no sean desviados.
El sistema Drex de Brasil, planeado para finales de 2025, incorpora funcionalidad de contratos inteligentes, permitiendo la deducción automática de impuestos, la ejecución de cláusulas contractuales, convirtiendo la CBDC en una herramienta de eficiencia automatizada.
- Japón: "Mayorista primero", actualizando desde dentro del sistema financiero
A diferencia de muchos países que comienzan directamente por el lado minorista, el Banco de Japón ha optado por lanzar primero una "CBDC mayorista" dirigida a bancos e instituciones financieras para liquidaciones interbancarias, con pruebas previstas para 2026-2027, mientras que la versión minorista para el público en general se pospone por ahora. Esto refleja un enfoque pragmático: actualizar primero el núcleo de la infraestructura financiera, luego considerar las aplicaciones públicas.
Estos ejemplos muestran que el panorama global de la moneda digital se está dividiendo y volviendo más pragmático: algunos países fortalecen la innovación privada bajo regulación, otros utilizan la programabilidad para lograr objetivos políticos, y otros comienzan la transformación desde dentro del sistema financiero. No habrá un camino único en el futuro, solo caminos adecuados a las condiciones nacionales.
Conclusión
El problema central del dinero futuro es muy directo: ¿cómo pueden coordinarse bien la moneda digital del estado y las stablecoins del mercado?
El mundo ya está actuando:
- El "Proyecto Agorá" del Banco de Pagos Internacionales (BPI) está probando cómo las monedas digitales de banco central y las monedas digitales bancarias pueden interoperar dentro del mismo sistema.
- El "Proyecto Guardian" de Singapur ya ha logrado la liquidación coordinada de monedas digitales de banco central, stablecoins y activos digitales en escenarios reales.
El objetivo de estos esfuerzos es simple: evitar que el dinero del futuro se fragmente en islas aisladas e incomunicables. La clave es que la moneda digital liderada por el estado debe poder "dialogar" y operar sin problemas con las stablecoins ya ampliamente utilizadas.
Curiosamente, con el desarrollo de las CBDC, podría estar surgiendo un efecto inesperado: en realidad está haciendo que las stablecoins descentralizadas sean más legítimas y sólidas, confirmando el papel indispensable de las stablecoins en el futuro sistema financiero.
El panorama monetario futuro probablemente no consistirá en que una reemplace a la otra, sino en que cada una tenga su papel y colaboren juntas.







