El Banco Central Europeo (BCE) defiende la privacidad de la proyectada moneda digital del banco central (CBDC).
En una entrevista del 10 de agosto, publicada el lunes, el miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Piero Cipollone, declaró que el euro digital limitará la cantidad de información sobre las transacciones disponible para el banco central.
«El Eurosistema no podrá identificar a los usuarios que envían o reciben pagos», declaró Cipollone.
Según Cipollone, solo los bancos participantes en las transacciones podrán identificar a los usuarios, incluso para combatir el lavado de dinero. El Eurosistema no podrá vincular directamente a personas concretas con pagos en euros digitales. En las transacciones sin conexión, los detalles del pago solo estarán disponibles para el pagador y el beneficiario.
A pesar de los intentos del BCE por disipar las preocupaciones sobre la privacidad del proyectado euro digital, legisladores, defensores de la privacidad y miembros de la comunidad cripto han advertido: las monedas digitales emitidas por el estado podrían aumentar la vigilancia financiera.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump prohibió en enero de 2025 a las agencias federales desarrollar o promover CBDC, citando riesgos para la estabilidad financiera, la privacidad de los ciudadanos y la soberanía estadounidense. Legisladores de la Cámara de Representantes avanzaron por separado la Ley de Vigilancia Estatal con CBDC, que contempla la prohibición de que la Fed emita una CBDC.
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El euro digital se presenta como una herramienta de soberanía de pagos
Además de la privacidad, el BCE ha presentado el euro digital como parte de los esfuerzos de Europa por reforzar la infraestructura de pagos y reducir la dependencia de proveedores de servicios de pago no europeos.
En una conferencia pública en Letonia en abril, Cipollone declaró que la dependencia europea de proveedores de servicios de pago no europeos crea una vulnerabilidad estratégica. Señaló que dos tercios de las transacciones con tarjeta en la zona del euro las controlan empresas no europeas, y que el euro digital podría reducir esta dependencia y dotar a Europa de una infraestructura de pagos bajo su propio control.
La comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo confirmó su posición sobre la legislación del euro digital en junio, y posteriormente los legisladores aprobaron en julio la propuesta de iniciar negociaciones con el Consejo.
El BCE ha declarado que el euro digital podría llegar en 2029, siempre que se adopte la legislación necesaria y se completen con éxito las etapas técnicas y operativas restantes del proyecto.
Revista: Euro digital: ¿Dinero para la vigilancia o la mejor alternativa al efectivo?
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