El Ministerio de Finanzas actúa directamente para suprimir los tipos de interés a largo plazo
El Tesoro de EE. UU. ha intervenido directamente para contener el rendimiento de los bonos a largo plazo mediante operaciones de recompra, una medida que aunque difiere del Control de Curva de Rendimientos tradicional, refleja la voluntad del gobierno de controlar sus costos de financiación. Esto ocurre en un contexto de alta preocupación por el déficit fiscal, donde se espera que el crecimiento económico—especialmente en tecnología—sea clave para reducirlo, aunque la narrativa de la IA genera dudas actualmente.
La Reserva Federal enfrenta una decisión estratégica: si acompaña esta intervención o mantiene una postura más restrictiva. La intervención del Tesoro recuerda operaciones pasadas, como las recompra del 2000-2002 o la "Operación Twist", pero su efectividad depende de la coordinación con la Fed.
A largo plazo, estas medidas técnicas no abordan problemas estructurales como la economía en "K", donde una parte sigue débil. Para el oro, la dirección dependerá de si la Fed opta por endurecer la política para frenar la inflación o por estimular la oferta con mayor liquidez.
El autor critica el enfoque de buscar "soluciones óptimas" rápidas—comparándolo con estereotipos sobre tácticas indias—y subraya que los desafíos profundos de EE. UU., desde la geopolítica hasta la productividad, requieren reformas sostenidas y difíciles, no atajos. Si la Fed se une a la intervención en los rendimientos y hay un fracaso en el Estrecho de Ormuz, podría marcar un punto de inflexión significativo.
marsbitHace 5 min(s)