El presentador del programa "Mad Money" de CNBC hizo estos comentarios tras una entrevista el 30 de julio con el presidente y director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna. Krishna advirtió que los inversores deben tener una precaución "paranoica" sobre la capacidad de la computación cuántica para desafiar la criptografía moderna en tres o cuatro años, citando los avances de IBM en la creación de máquinas cuánticas comercialmente viables.
Estos plazos captaron inmediatamente la atención de los observadores del mercado de Bitcoin, ya que cada avance significativo en el hardware cuántico reaviva el mismo debate: ¿comienza el riesgo teórico a convertirse finalmente en un problema de ingeniería, en lugar de permanecer como un ejercicio académico? Cramer respondió que tiene la intención de cerrar completamente su posición en Bitcoin, argumentando que esta tecnología podría amenazar la red de Bitcoin precisamente en esos plazos.
Separando los titulares de la realidad en la cadena de bloques
Los comentarios de Cramer se difundieron casi instantáneamente en las redes sociales, y, como es habitual, la reacción rápidamente eclipsó la declaración original. Los años observando sus predicciones de mercado han enseñado a los operadores a verlas como señales contrarias a la tendencia general, y el "Cramer inverso" a menudo se convierte en la operación real. Este patrón se repitió en cuestión de minutos: los usuarios de criptomonedas inundaron las redes sociales con publicaciones que celebraban la salida de Cramer de Bitcoin, en lugar de temerla.

Nadie ha verificado de forma independiente cuántos bitcoins posee Cramer o si los ha vendido. La cadena de bloques de Bitcoin registra cada transacción, pero no revela quién controla una billetera a menos que esa persona revele públicamente la dirección. Los mercados suelen prestar mucha más atención a los datos verificables en la cadena de bloques que a las especulaciones basadas en titulares, lo que ayuda a explicar por qué el trading de Bitcoin continuó sin interrupciones significativas.
Por supuesto, tras estos comentarios, el trading de Bitcoin continuó con normalidad. El precio se mantuvo alrededor de los 63,764 dólares, mostrando una modesta subida, incluso a pesar de que la compañía Strategy, anteriormente conocida como Microstrategy, informó por la mañana la venta de aproximadamente 1,638 $BTC. Los operadores de criptomonedas reaccionaron como suelen hacerlo ante las predicciones de Cramer: apostaron por el lado contrario, reforzando la larga tradición de operar con el "Cramer inverso", que se ha convertido en parte de la cultura del mercado moderno.
Entendiendo dónde está el riesgo real
La preocupación de Cramer está relacionada con los algoritmos matemáticos que utiliza el protocolo de Bitcoin para proteger la propiedad. Cada dirección de Bitcoin se basa en un sistema de firmas llamado ECDSA, construido sobre la curva secp256k1. Una computadora cuántica lo suficientemente potente, ejecutando el algoritmo de Shor, podría teóricamente calcular la clave privada a partir de la pública.
En la práctica, este riesgo se centra en direcciones cuyas claves públicas ya se han hecho visibles debido a la reutilización de direcciones, al uso de formatos de billetera obsoletos o durante el breve período posterior al envío de una transacción pero antes de su confirmación. Esta distinción es importante, ya que no todos los bitcoins están igualmente expuestos al riesgo.
Evaluando el hardware a la luz de la amenaza
Recientemente, el hardware necesario para este tipo de ataques ha comenzado a parecer menos inalcanzable. En un artículo de Google Quantum AI publicado en marzo de 2026, se estimó que podría necesitarse menos de 500,000 cúbits físicos para romper esta criptografía, aproximadamente 20 veces menos de lo que se suponía anteriormente. Sin embargo, los sistemas cuánticos actuales aún operan con cientos o unos pocos miles de cúbits físicos, y solo una pequeña fracción cumple con los requisitos para los cúbits lógicos más robustos necesarios para realizar ataques criptográficos significativos. Las demostraciones de IBM con docenas de cúbits lógicos muestran progreso, pero también revelan la cantidad de trabajo de ingeniería que aún queda por hacer.
La importancia de las monedas "inactivas"
Las apuestas son altas, ya que una parte significativa de los bitcoins se mantiene en direcciones con claves públicas visibles. Investigadores estiman que aproximadamente el 30% del suministro total, o alrededor de 6-7 millones de $BTC, caen en esta categoría. La mayoría de estas monedas pertenecen a billeteras tempranas que han permanecido intactas durante años, lo que plantea un problema práctico, ya que las monedas que nunca se mueven tampoco migran nunca a formatos de dirección más nuevos y seguros.
Los expertos cuestionan los plazos, no la teoría
Las opiniones de los expertos difieren ampliamente sobre cuándo podría aparecer una computadora cuántica capaz de realizar tal ataque. Krishna señala los años 2028 y 2029 como fechas en las que IBM podría ver consecuencias comerciales tangibles, y los efectos económicos más amplios se manifestarían más tarde. Muchos investigadores conservadores sugieren que una máquina significativa desde el punto de vista criptográfico podría aparecer en algún momento de la década de 2030 o incluso de la de 2040. La existencia de esta amenaza es ampliamente reconocida, pero los plazos siguen siendo el principal punto de desacuerdo, con el pronóstico de tres años de Cramer muy por delante de la mayoría de las expectativas técnicas.
Mirando la historia de la relación de Cramer con Bitcoin
A lo largo de los años, Cramer ha cambiado su postura sobre Bitcoin varias veces: lo vendió durante el desplome de 2021-2022, luego lo describió como una cobertura, y ahora cambia de rumbo nuevamente. Estos giros repetidos han ayudado a solidificar la reputación de Cramer, y muchos operadores ven su último pronóstico más como otra señal del sentimiento del mercado que como una recomendación de inversión.
Siguientes hitos a seguir
Las próximas señales a observar serán: si los desarrolladores de Bitcoin Core avanzan las propuestas de defensa cuántica, si Cramer confirma alguna venta real de Bitcoin, y qué tan precisos serán los hitos cuánticos de Google e IBM con respecto a los plazos indicados en sus hojas de ruta públicas. Para muchos observadores, el debate ya no es si la computación cuántica representa un riesgo teórico. Cada vez más, se trata de qué madurará primero: esta tecnología o los mecanismos de defensa de Bitcoin.
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