Más allá de la doctrina islámica, Irán necesita Bitcoin
El foco mundial está en Irán y el Golfo Pérsico. Mientras los medios se concentran en riesgos militares y energéticos, los ciudadanos iraníes recurren a criptoactivos como refugio de valor. Tras ataques de Israel y EE.UU., la plataforma local Nobitex registró un aumento del 700% en salidas de criptomonedas.
La economía iraní sufre sanciones, hiperinflación y la devaluación del rial, que pasó de 32.000 por dólar en 2015 a 1.5 millones en 2024. Esto ha impulsado la demanda de dólares, oro y stablecoins como USDT. Aunque la sharia prohíbe la especulación, el gobierno tolera tácitamente las cripto por su utilidad para evadir sanciones y como válvula de escape financiera.
El Estado utiliza criptomonedas para mover fondos (se calcula que actores estatales movieron $3,000 millones), pero restringe el acceso retail cuando percibe riesgo de fuga de capitales. El 95% del volumen es minorista.
Paralelamente, la minería no autorizada consume el 5% de la electricidad nacional, agravando apagones. Operadores privilegiados, como mezquitas y complejos militares, minan con subsidios estatales, mientras la población sufre cortes de energía. Las criptomonedas son, así, un arma de doble filo: herramienta de resistencia económica y síntoma de la crisis sistémica.
marsbitHace 2 hora(s)