Ante el repentino cambio de régimen en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, la atención global se centra en el destino de unas presuntas reservas de criptomonedas valuadas en 60.000 millones de dólares. Según informes de inteligencia, el gobierno venezolano habría construido un sistema financiero paralelo para evadir sanciones, convirtiendo oro y petróleo en Bitcoin y USDT mediante canales en Turquía y Emiratos Árabes. La clave de acceso a estos fondos —posiblemente protegidos con mecanismos multifirma— estaría en manos de figuras como Alex Saab, arquitecto del esquema. Mientras Washington busca recuperar los activos, el impacto en mercados sería limitado: el petróleo venezolano representa solo el 0,8% de la producción global, y su oro es marginal. Trump anunció que empresas petroleras estadounidenses invertirán en la reconstrucción infraestructural del país.
比推2026.01.04




