Dos gigantes japoneses, Kanto Denka Kogyo y Central Glass, que dominaban la producción global de hexafluoruro de tungsteno de alta pureza, gas esencial para fabricar chips de IA, han anunciado el cierre permanente de sus líneas de producción. La causa: la repentina interrupción de las exportaciones chinas de polvo de tungsteno de pureza 6N, materia prima crítica de la que dependían casi por completo. Desde enero de 2026, las exportaciones chinas de este polvo a Japón se redujeron a cero. Aunque intentaron usar polvo de menor pureza o buscar proveedores alternativos, los resultados fueron inviables: precios hasta tres veces más altos e impurezas imposibles de eliminar, especialmente el molibdeno. Sin la materia prima china, la producción se volvió insostenible. Esta situación ha provocado una crisis en la cadena de suministro de semiconductores, alarmando a gigantes como Samsung y SK Hynix, cuyas reservas se agotan. Ahora, los fabricantes chinos de hexafluoruro de tungsteno, que durante décadas perfeccionaron la compleja tecnología de purificación, se han convertido en proveedores clave. La historia marca un giro radical: de exportar materias primas en bruto, China ahora controla la tecnología de punta, demostrando cómo el dominio de un eslabón fundamental puede alterar toda la industria global.
marsbit2026.06.16




