Esta semana ha sido crucial para el mercado de las altcoins.
Con el FUD macroeconómico aún presente por el cierre del gobierno, y la primera reunión de la FOMC de 2026 señalando un retroceso en los recortes de tasas, parece que los inversores finalmente están rotando capital hacia activos criptográficos alternativos.
Ripple [XRP] sigue la tendencia. En el gráfico semanal, subió un 2.13% desde la banda de $1.70–$1.80, una zona que no ha roto desde las elecciones de 2024, marcando claramente un suelo sólido para que los compradores de caídas entren.
Apoyando este movimiento, el Índice de Temporada de Altcoins subió 10 puntos desde su mínimo de mediados de enero. Mientras tanto, la dominancia de Bitcoin [BTC.D] está probando la resistencia en el 60%, configurando un escenario rotacional clásico.
En resumen, el FUD macroeconómico más los flujos rotacionales, combinados con el suelo históricamente fuerte de XRP, pintan un panorama alcista. El ratio Largo/Corto de XRP de 3.3 al momento de escribir mostró que la multitud se inclinaba por las posiciones largas, añadiendo peso al caso alcista.
Dicho esto, la estructura aún parece débil. A pesar de las señales alcistas, XRP ha marcado cuatro mínimos más bajos desde el máximo de finales de julio en $3.65, con la última caída arrastrando el precio de vuelta a la zona del rally post-electoral.
¿Conclusión? Más HODLers están siendo llevados a pérdidas.
XRP ve acumulación, pero la reversión sigue siendo esquiva
Ripple está poniendo a prueba la convicción de los inversores.
En el lado institucional, las entradas netas semanales en los ETF de XRP fueron de $23 millones, mientras que el dinero inteligente parece estar re-acumulando, con 42+ carteras que contienen 1 millón+ de XRP reapareciendo en cadena.
Frente a ese escenario, el rebote semanal del 2.11% de XRP parece menos un movimiento aleatorio y más una acumulación estratégica. En conjunto, esto ayuda a formar una base que podría reconstruir la convicción entre los HODLers en pérdidas.
Dicho esto, esto aún no es una reversión de tendencia.
Como se mencionó anteriormente, el FUD macroeconómico aún está en juego, y aunque la rotación de vuelta a las altcoins más una sólida acumulación en cadena podría impulsar el alza a corto plazo, el riesgo de capitulación permanece sobre la mesa si los niveles clave no cambian.
En el gráfico, XRP necesita superar el techo de $2.15, un nivel que limitó el rally de finales de diciembre. Si falla nuevamente, el precio corre el riesgo de caer en un bucle, poniendo de nuevo bajo presión el soporte de $1.80. Hasta entonces, la tendencia se mantiene bajista.
Reflexiones Finales
- El rebote semanal de Ripple, su suelo fuerte y la ratio largo/corto apuntan a una convicción renovada a pesar del FUD macroeconómico.
- Cuatro mínimos más bajos desde julio, la resistencia del techo de $2.15 y el soporte de $1.80 bajo presión mantienen la tendencia bajista.





