Recientemente, la discusión sobre "el uso de actores de IA para roles de actor secundario y menores" llegó al primer lugar de tendencias en las plataformas de redes sociales, lo que marca que la penetración de la tecnología generativa de IA en el proceso de producción cinematográfica y televisiva ha pasado de la asistencia en efectos especiales a una etapa profunda de sustitución de roles. El conocido guionista Yu Zheng respondió públicamente a esto, señalando directamente la irreemplazabilidad de la actuación real.
Actualmente, los actores de IA, gracias a la tecnología de generación digital, pueden realizar movimientos de alta dificultad y moldear imágenes especiales, mostrando ventajas significativas en la reducción de costos y aumento de eficiencia en la producción de series cortas, acortando enormemente el ciclo de desarrollo. Sin embargo, las limitaciones detrás de los beneficios tecnológicos son cada vez más evidentes: los algoritmos digitales aún carecen de profundidad emocional y calidez vital, y los mecanismos de defensa psicológica del público dificultan que las imágenes de IA establezcan una conexión emocional entre iguales.
Esta tendencia refleja que la industria cinematográfica y televisiva está en un período de intensa fricción entre la tecnología y el arte. Como dijo Yu Zheng, la IA puede ser una tendencia temporal, que actúa más como un mecanismo de filtrado para eliminar producciones mediocres, mientras que el núcleo de la creación aún debe regresar al pensamiento y la emoción humana. En la actualidad, donde coexisten los modelos digitales y la interpretación real, cómo equilibrar la palanca tecnológica y la preocupación humanística se ha convertido en un tema que la industria debe enfrentar directamente.






