Las preocupaciones sobre seguridad en torno a las criptomonedas se están intensificando después de que una nueva investigación de Google advirtiera que los avances en la computación cuántica podrían socavar los fundamentos criptográficos que protegen miles de millones en activos digitales.
El informe destaca cómo los sistemas cuánticos emergentes pronto podrían ser capaces de romper los estándares de encriptación ampliamente utilizados, planteando nuevas preguntas sobre la resiliencia a largo plazo de redes blockchain como Bitcoin y Ethereum.
La amenaza cuántica pone en riesgo la seguridad cripto
Los hallazgos llegan en un momento crítico para la industria de las criptomonedas, ya que los inversores institucionales y los gobiernos adoptan cada vez más los activos digitales. Además, una violación exitosa de los sistemas criptográficos dejaría las billeteras vulnerables al robo y socavaría la confianza en la infraestructura blockchain. Como resultado, esta confianza, que se basa en la suposición de seguridad computacional, podría verse severamente comprometida.
La investigación de Google describe un escenario en el que las computadoras cuánticas criptográficamente relevantes (CRQC) podrían descifrar tanto claves públicas como privadas. Esto permitiría a los atacantes tomar el control de las billeteras y ejecutar transacciones fraudulentas.
El informe se centra en las blockchains que utilizan el estándar de la industria del problema de logaritmo discreto de curva elíptica de 256 bits (ECDLP-256). Además, estima que un sistema cuántico suficientemente avanzado, con aproximadamente 1.200 a 1.450 qubits lógicos y menos de 500.000 qubits físicos, podría romper esta encriptación en minutos. Como resultado, una vez que se desarrollen tales capacidades cuánticas, la seguridad de estas blockchains podría verse comprometida.
Para contextualizar, tal sistema podría comprometer las claves privadas de Bitcoin en menos de nueve minutos, más rápido que el tiempo promedio de bloque de la red. En el caso de Ethereum, la misma capacidad podría permitir a los atacantes acceder a hasta 1.000 billeteras en aproximadamente nueve días. Google estima que aproximadamente 6,7 millones de direcciones de Bitcoin se encuentran actualmente entre las más vulnerables.
"Esto representa una reducción de aproximadamente 20 veces en el número de qubits físicos requeridos para resolver ECDLP-256", señalaron los investigadores, subrayando la rapidez con la que se está reduciendo la barrera técnica.
En respuesta a estos riesgos, Google ha establecido el objetivo de 2029 para la transición hacia estándares criptográficos post-cuánticos. El cambio implicaría reemplazar los esquemas de encriptación existentes con alternativas resistentes a la cuántica en las redes blockchain.
Sin embargo, se espera que la transición sea compleja y requiera mucho tiempo. Necesitará actualizaciones coordinadas, cambios en la infraestructura de billeteras y nuevas políticas para abordar direcciones inactivas o vulnerables. Esto es particularmente aplicable a aquellas direcciones vinculadas a claves privadas perdidas.
"Aunque existen soluciones viables como la criptografía post-cuántica, llevará tiempo implementarlas, lo que aumenta la urgencia de actuar".
Las medidas de mitigación adicionales incluyen desalentar la reutilización de direcciones e identificar billeteras expuestas antes de que los sistemas cuánticos alcancen una capacidad crítica.
Los proyectos que no se adapten podrían enfrentar consecuencias tanto técnicas como de mercado. Más allá del riesgo de explotación, las actualizaciones retrasadas podrían desencadenar una disminución de las valoraciones y un aumento del miedo, la incertidumbre y la duda (FUD) entre los inversores.
Los datos de Google Trends, al cierre de esta edición, indican que los países asiáticos muestran la mayor preocupación por la "criptografía post-cuántica", con Corea del Sur, China y Singapur liderando el interés de búsqueda.
Resumen Final
- Google advierte que los avances en la computación cuántica podrían afectar a las criptomonedas.
- El informe sugiere que los activos digitales podrían volverse vulnerables a hackeos en cuestión de minutos.





