El Ministerio de Cifra ha propuesto permitir a los operadores de la 'Gran Cuarteta' — Beeline, Megafon, MTS y T2 — desplegar redes de quinta generación en las estaciones base existentes y en las frecuencias asignadas previamente para LTE, así como asignarles una nueva banda de 4.630–4.990 MHz. El departamento ha preparado la propuesta correspondiente para la Comisión Estatal de Frecuencias de Radio (ГКРЧ, por sus siglas en ruso) tras consultas con los operadores y las estructuras sectoriales; se planea examinar el documento en la próxima reunión de la comisión. Según los medios, la asignación efectiva de frecuencias en el rango de 4,63–4,99 GHz podría producirse a finales de junio.
Principio de neutralidad tecnológica
La parte clave de la propuesta es el principio de neutralidad tecnológica. Se permitirá a los operadores utilizar para 5G las bandas actualmente asignadas a LTE (4G), así como equipos extranjeros instalados en las redes antes del 1 de septiembre de 2026. Este enfoque permite lanzar servicios de quinta generación sin esperar entregas masivas de nuevo 'hardware' — la red básicamente funcionará sobre la infraestructura actual.
Nuevas frecuencias y transición a equipos rusos
La banda de 4,63–4,99 GHz dará a los operadores la oportunidad de construir redes más potentes y desplegar servicios para la industria — desde el control remoto de equipos hasta sistemas en tiempo real. Paralelamente, a partir de 2027 comenzará una transición gradual a estaciones base nacionales: se planea completarla a finales de 2031. Según el borrador de la decisión de la ГКРЧ, la proporción de equipos rusos en las redes debe ser de al menos el 1% para finales de 2027 y de al menos el 50% para 2030.
Cuándo y dónde aparecerá la 5G
Según la propuesta del Ministerio de Cifra, la comunicación de quinta generación debe estar operativa en ciudades con más de 1 millón de habitantes a más tardar el 31 de diciembre de 2027. Posteriormente, la cobertura en la nueva banda se expandirá gradualmente en los puntos más demandados de las ciudades millonarias — hasta 2031. El cronograma más detallado del borrador de la ГКРЧ se ve así:
para finales de 2026 — las primeras cuatro capitales regionales
para 2027 — 16 ciudades
para 2030 — 40 ciudades
para 2035 — 84 ciudades
El icono en la pantalla aparecerá antes que la velocidad
El lanzamiento formal de la 5G no significa un aumento instantáneo de la velocidad. Los operadores aún no tienen suficiente volumen de equipos para funcionar plenamente en la banda de 4,63–4,99 GHz, por lo que en la primera etapa las redes funcionarán en modo de neutralidad tecnológica sobre la infraestructura existente — el llamado modo 5G Ready. Solo ofrece una mejora simbólica en velocidad y latencia, aunque los usuarios podrán ver el icono 5G en sus smartphones.
La aceleración real — de 4 a 10 veces en comparación con LTE — solo se hará notable tras la introducción de la nueva banda con el equipo correspondiente, cuya producción a gran escala aún solo está planificada. La propia banda de 4,63–4,99 GHz no es físicamente la más conveniente: la señal se atenúa rápidamente y penetra mal a través de las paredes, lo que requiere una red más densa de estaciones base y costos adicionales. Además, algunos smartphones no admiten esta banda o la bloquean a nivel del firmware.
Un largo camino hacia la solución de frecuencias
Aún en enero de 2026, a Beeline se le negó la asignación de frecuencias incluso para una red de prueba 5G en el metro de Moscú — negativas similares las habían recibido previamente MTS y Megafon. Tecnológicamente, los cuatro operadores estaban listos para el lanzamiento, el problema radicaba en las decisiones regulatorias y de frecuencias, así como en el requisito de prioridad para el equipo nacional, del cual aún no hay suficiente. El director general de VimpelCom estimó los plazos para la implementación completa de la 5G en 2028–2029.
La razón de la larga espera — desde 2018 el Ministerio de Defensa bloqueó el acceso al llamado 'rango dorado' de 3,4–3,8 GHz, que el resto del mundo usa como base para la 5G. Como resultado, Rusia terminó en la misma compañía que China, cuyo rango de 4,8–5,0 GHz se superpone significativamente con el ruso — lo que significa que el equipo chino de Huawei y ZTE es técnicamente aplicable aquí como solución transitoria.
El tema de las frecuencias para los operadores civiles ha recibido por primera vez plazos concretos. Sin embargo, la calidad real de la comunicación estará determinada no por la fecha de asignación del rango, sino por el ritmo de suministro de equipos y el cumplimiento del plan de localización de la producción.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista de la arquitectura técnica, el esquema de neutralidad tecnológica no es una invención rusa — operadores de Suiza, India, Canadá y Polonia aplicaron un mecanismo similar de distribución dinámica del espectro entre LTE y 5G ya en 2019–2021, cuando la escasez de frecuencias y la pandemia retrasaron las subastas tradicionales. La experiencia mostró: combinar dos estándares en una misma banda reduce el ancho de banda hasta una cuarta parte del máximo, y un aumento notable de la velocidad aparece solo con la llegada de equipos dedicados — la misma lógica subyace en la transición del modo '5G Ready' a la banda 4,63–4,99 GHz.
Un riesgo adicional está fuera del plano regulatorio: incluso con un suministro oportuno de estaciones base, el ritmo de transición estará limitado por la flota de smartphones, cuyos módems deben admitir precisamente la banda de 4,63–4,99 GHz — una banda que no coincide con las principales bandas 5G de Europa y Estados Unidos. ¿Querrán los fabricantes globales de chips incluir soporte para esta banda por un solo mercado, o los usuarios tendrán que conformarse con un conjunto limitado de dispositivos compatibles? — una pregunta que será resuelta no por el regulador, sino por el mercado de smartphones.






