El último informe de inflación claramente ha sacudido las cosas en este ciclo de mercado.
Para ponerlo en contexto, el PPI de febrero, publicado el 18 de marzo, llegó más alto de lo esperado, señalando que la inflación en EE.UU. sigue siendo persistente. La reacción fue casi instantánea. El oro, por ejemplo, cayó un 3,74%, rompiendo el nivel de soporte de $5k, un movimiento que tomó por sorpresa a muchos traders.
La lógica aquí es sencilla: Históricamente, durante tiempos de inestabilidad geopolítica, los inversores acudían en masa al oro como cobertura contra la inflación. Pero lo interesante ahora es que este patrón parece estar cambiando. Hasta ahora, este movimiento no se ha extendido al crypto, aunque eso no significa que un colapso esté descartado.
Para ver por qué, necesitas mirar un par de cosas clave.
Primero, la venta masiva de oro está vinculada al fortalecimiento del dólar estadounidense. Con la Fed manteniendo las tasas de interés estables y la deuda de EE.UU. ahora por encima de los $39 billones, los rendimientos de los bonos del Tesoro están empezando a verse mucho más atractivos. De hecho, los rendimientos han subido casi un 10% desde que comenzó la guerra, lo que claramente está desviando la atención del oro.
En el lado crypto, la historia cuenta una historia familiar. Un DXY más fuerte generalmente significa menos amor por los activos de riesgo. Eso significa que cuando aumentan las tensiones geopolíticas, los activos de riesgo empiezan a parecer menos atractivos. Mientras tanto, un dólar más fuerte atrae capital a los bonos, que se sienten más seguros y ahora ofrecen mayores rendimientos gracias al aumento de los yields.
En este contexto, la caída del Índice de Prima de Coinbase (CPI) ya insinúa este cambio, mostrando por qué el crypto eventualmente podría seguir el ejemplo del oro.
Aumento de las posiciones cortas en Bitcoin: ¿Ya está descontado un colapso crypto?
Las operaciones masificadas en mercados volátiles pueden ser un arma de doble filo.
Actualmente, el crypto está atascado moviéndose en un rango estrecho, con Bitcoin [BTC] rondando la marca de $70k y sin grandes entradas de capital a la vista. Naturalmente, los clusters de liquidez se están acumulando en diferentes niveles de precio, insinuando que los traders se están preparando para un movimiento potencial.
Respaldando esto, los datos de Glassnode muestran que el financiamiento perpetuo sigue siendo firmemente negativo, confirmando el sesgo bajista en la prima direccional. En pocas palabras, aunque el BTC ha rebotado desde los mínimos, los traders todavía se inclinan por las posiciones cortas, lo que mantiene al mercado listo para una posible subida impulsada por un squeeze.
Pero aquí es donde se pone interesante: La reciente venta masiva de oro agrega un giro, mostrando cuán expuesto todavía está el mercado crypto. Con los rendimientos crecientes atrayendo capital de vuelta a los refugios seguros tradicionales, y la Reserva Federal descartando cualquier conversación sobre recortes de tasas de interés, los traders de crypto se quedan navegando una configuración complicada.
En este contexto, el aumento de las posiciones cortas en Bitcoin no parece una casualidad.
En cambio, se ven más como un posicionamiento estratégico. Con el Índice de Prima de Coinbase cayendo, entradas de capital limitadas, el BTC estancado cerca de la resistencia, y un panorama macro cambiante, todo apunta a un sesgo bajista tanto en lo técnico como en lo fundamental. ¿Conclusión? Un colapso crypto ya parece estar descontado, y con la correlación histórica DXY-BTC, no sería sorprendente si la historia se repite.
Resumen Final
- El aumento de los rendimientos y un DXY más firme están atrayendo capital a refugios seguros, sacudiendo la confianza en el oro.
- Con el Bitcoin cerca de la resistencia, el CPI cayendo y técnicos bajistas, un colapso crypto ya puede estar descontado.







